Domingo 22 de noviembre de 2015
El partido que se vivió ayer en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid venía demasiado condicionado por factores extradeportivos aunque, afortunadamente, la única “catástrofe” que aconteció fue para el Real Madrid, que se vio arrollado por un Barcelona muy superior.
Se trata del evento más seguido del mundo. Lo vieron más de 500 millones de personas, y el hagstat #elclásico fue trending topic durante todo el día. Era un escaparate lo suficientemente goloso como para que cualquier desaprensivo hubiese intentado algo. De hecho, las selecciones de Bélgica, España y Alemania se vieron obligadas a suspender sus amistosos a mediados de semana por riesgo potencial de atentado; riesgo que este fin de semana ha hecho cancelar todos los encuentros de la liga belga.
Así pues, el que el partido de ayer pudiera celebrarse sin incidente alguno es una excelente noticia; salvo, quizá, para el Real Madrid, en lo estrictamente deportivo, no hubo ningún incidente político -a excepción de un recuerdo emocionante a la tragedia de París, presidido por una gigantesca bandera tricolor- ni tampoco la menor alarma de seguridad. Es posible que a partir de ahora la seguridad en los grandes eventos públicos se tenga que reforzar, lo que a buen seguro generará más de una inconveniencia. Sin embargo, cualquier medida tendente a evitar lo que pasó en París hace ahora una semana lo justifica.
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