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¿Quién está comprando el petróleo yihadista de Estado Islámico?

INGRESOS POR VALOR DE 1,6 MILLONES DIARIOS

B.M.H. | Jueves 26 de noviembre de 2015
ISIS ingresa 1,6 millones al día sólo por este concepto. Por Borja M. Herraiz

Los entre 30.000 y 40.000 efectivos que conforman el Ejército de Estado Islámico, amén de las infraestructuras civiles que sustentan a la organización terrorista, devoran millones de dólares cada día en forma de insaciable maquinaria de guerra y odio.

En su imparable avance de hace unos meses, las columnas de yihadistas que cruzaban a toda velocidad Siria e Iraq para dar forma a su autoproclamado califato tenían por objetivo, no sólo ciudades claves como Mosul, Erbil, Al Raqqa o Tikirit, sino que también el medio centenar de pozos y refinerías de petróleo y gas que salpican la región, pues Abu Bakr Al Baghdadi, su gran líder, sabía de lo costoso que sería mantener a medio y largo plazo su sueño islamista.

Así, Estado Islámico ha creado casi de la nada una estructura financiera paralela que acompaña a su campaña militar y que se sustenta en siete pilares: los impuestos, el robo, la extorsión, el tráfico de personas, el secuestro, el comercio de piezas arqueológicas y, sobre todo, la venta ilegal de crudo.

En las últimas horas, Turquía ha tenido que salir al paso de las incipientes acusaciones que le señalan como comprador habitual y país clave en la comercialización del petróleo que ISIS procesa en las refinerías que ha ido conquistando. En este sentido, Ankara podría estar adquiriendo el crudo a la mitad del precio que en el mercado regulado.

A juicio de los analistas, el barril de petróleo yihadista cotizaba en los meses alcistas a unos 40 dólares (el coste de su extracción en Iraq es de unos 5 dólares), muy por debajo de lo que dictaba el valor del Brent, que entonces se movía en torno a los 100 dólares.

El paulatino abaratamiento del precio del petróleo ha obligado a los terroristas a reducir su margen de beneficio y tener que plegarse a las exigencias del mercado. El barril de Al Baghdadi puede adquirirse hoy en día por entre 10 y 20 dólares cada uno, por lo que los ingresos de ISIS han menguado.

Aún con todo, y a pesar de tirar los precios, esta política de Estado Islámico le vale para ingresar sobre 1,6 millones de dólares al día sólo por este concepto, de ahí que las potencias occidentales estén muy concienciadas en atajar esta vía de financiación de los terroristas.

Tal es el volúmen de petróleo que mueven las milicias controladas por Al Baghdadi que el Gobierno ruso hizo públicas unas fotos hace unos días unas fotos tomadas desde 5.000 metros de altura y en las que se podían observar las kilométricas columnas de camiones que atraviesan el Kurdistán iraquí.

Sin embargo, Turquía, que importa el 90 por ciento de su consumo, no es el único país en el ojo del huracán. Las propias autoridades kurdas y hasta las tropas de Baschar Al Assad, que combaten a los yihadistas en el norte de Siria e Iraq, también son sospechosos de valerse de intermediarios para acceder a este petróleo barato que, según algunas estimaciones, se traduciría en unos 75.000 barriles al día, aunque otras elevan la cifra hasta los 90.000.

De hecho, son precisamente estos intermediarios y contratistas que operan en connivencia con Estado Islámico uno de los principales problemas. Es tal la cantidad de personas y empresas que interceden en las operaciones de compra de este petróleo, muchas de las cuales se mueven en el mundillo del contrabando del oro negro desde la época de Sadam Hussein, que al final hay muchos países que pueden estar comprando crudo yihadista sin saberlo.

De este modo, estarían contribuyendo a mantener la maquinaria de guerra que al mismo tiempo están combatiendo como parte de la coalición internacional. En septiembre del año pasado, Jana Hybášková, representante de la Unión Europea en Iraq, acusó, sin dar nombres, a varios países miembros de estar adquiriendo petróleo procedente de los pozos controlados por Estado Islámico utilizando a Turquía como meta volante para el crudo.

Hace unos días, era el presidente ruso el que reconocía tener una lista de hasta 40 países que adquieren petróleo de Estado Islámico, aunque no hizo públicos el nombre de los mismos. Por ahora, sólo Ankara ha salido al paso de las sospechas, si bien sobre muchos otros se cierne la sospecha de estar ayudando a ISIS a mantener su régimen de fanatismo.

Sin embargo, la situación podría cambiar en los próximos meses. El recrudecimiento de los combates entre los yihadistas y los peshmergas kurdos y las tropas iraquíes, unido a los bombardeos de Estados Unidos, Rusia, Reino Unido y, recientemente, Francia, ha obligado a los radicales terroristas a replegarse y ceder alguno de sus pozos conquistados. Esto les ha obliga a centrar su producción en centros más pequeños y rudimentarios que apenas dan para cubrir la demanda local.

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