Madrid

La mujer apuñalada en el cuello se recupera en casa

por su inquilino

Jueves 05 de junio de 2008
Mónica, de 39 años, ha explicado a Efe que fue dada de alta en el hospital Gregorio Marañón el pasado lunes, una semana después de que fuera golpeada y apuñalada por su inquilino, Hassan A., de 21 años, quien fue detenido por la policía pocas horas después de la agresión, ocurrida el pasado 27 de mayo.

La mujer salvó la vida gracias a que el cuchillo de cocina que le clavó en el cuello, de unos diez centímetros de hoja, no le afectó ningún vaso sanguíneo de importancia, ni a las cervicales, a pesar de tenerlo hundido en la parte posterior hasta la empuñadura.

Mónica está "feliz de estar viva y poder contarlo", ya que es consciente de que se salvó "de milagro", y ahora su intención es "vivir la vida con una sonrisa, porque después de lo que me pasó, qué más me puede pasar".

Los hechos ocurrieron sobre las 7.30 horas en el domicilio de Mónica y su marido, Juan Antonio Oswaldo R, en la calle Felipe Álvarez número 24, en el distrito Puente de Vallecas.

Según ha relatado Mónica a Efe, su marido se había ido a trabajar y ella estaba durmiendo cuando oyó que alguien llamaba a la puerta de su dormitorio.

Ante la insistencia de las llamadas abrió la puerta y vio a su inquilino "con algo parecido a un palo" en la mano. Acto seguido comenzó a agredirla, "sin mediar palabra", y sin que llegaran "a discutir".

Mónica ha asegurado que nunca había discutido con Hassan, aunque sí le había pedido, unos quince días antes de la agresión, que dejara libre la habitación porque ya no le querían como inquilino, pero "sin malas palabras ni nada de eso".

El pasado día 27, el joven la cogió del pelo, la golpeó varias veces y le clavó en el cuello algo que ella creyó que era "un palo, o algo parecido, pero no un cuchillo.

"Comencé a sangrar mucho, y creo que él pensó que estaba muerta y por eso se fue", ha dicho Mónica, que ha explicado que cuando vio que estaba sola pidió ayuda por la ventana de ese dormitorio.

No recuerda quién vino a ayudarla y llamó a la policía, mientras ella se miró en el espejo y vio "que tenía algo en el cuello" que no veía bien: "por el pelo tan alborotado que tengo y la sangre que salía".

"No podía estar sentada ni tumbada, sólo dando paseítos, y cuando llegaron los policías me dijeron que me tranquilizara, que ya venían los médicos, y yo no paraba de decirles que me estaba muriendo", ha añadido la mujer, que hoy se ríe de esos momentos de tensión.

Mientras llegaba el Samur, Mónica llamó a su marido, al que sólo acertó a decirle que la habían intentado matar, y a la mujer para la que trabaja, para avisarle de que no podría ir porque le habían pegado "y tenía algo clavado en el cuello".

Los sanitarios que la atendieron, la tranquilizaron y la trasladaron al hospital Gregorio Marañón, donde fue operada para sacarle el cuchillo y donde ha permanecido ingresada una semana, hasta que la herida "ha mejorado mucho".

Además de las molestias propias de la herida que tiene en el cuello, Mónica aún tiene dolorido "casi todo el cuerpo" por los golpes que le propinó Hassan.

La mujer espera recuperarse del todo y volver a trabajar dentro de un mes, aproximadamente.

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