Asediado por el regreso de Fernando VII, Goya tuvo que abandonar España poniendo rumbo a Burdeos, la ciudad que lo acogió hasta su muerte en 1828. Se sabe que un día después fue enterrado en el cementerio de la Chartreuse, pero el periplo al que fueron sometidos los restos del pintor al ser trasladados a España sigue despertando incógnitas, sobre todo por el hecho de que entre sus restos óseos no fue encontrada su cabeza.
El enigma sobre el paradero de su calavera sigue sin haber sido resuelto algo más de un siglo después de que el cónsul Joaquín Pereyra alertara al Gobierno español del abandono en el que se encontraba la tumba del autor de Las Majas en la ciudad francesa. Tal advertencia dio como resultado la orden gubernamental de acometer el traslado de sus restos a Madrid, aunque 71 años después de que Pereyra informara de la desidia cometida con el pintor.
En 1899 su féretro llegó a Madrid, donde fue instalado durante un año en la cripta de la Colegiata de San Isidro. Después fue llevado a la Sacramental de San Isidro, donde permaneció 19 años. En 1919 fue trasladado a la ermita de San Antonio de la Florida, donde actualmente descansa bajo los frescos pintados por el artista.
Las teorías sobre este misterio señalan que la cabeza pudo perderse, aunque testimonios de la época hablan de que su féretro se encontraba perfectamente sellado en el momento del traslado. También se ha dicho que el pintor pudo acordar con un frenólogo que nada más fallecer se la cortara para estudiarla.
Estas y otras elucubraciones sobre el paradero de la cabeza del genio de Fuendetodos serán abordadas en el documental Oscuro y lucientes, de Samuel Alarcón yproducido por Tourmalet. “Mi idea es hacer una película de corte ensayístico y de tipo experimental, en el sentido de que utiliza nuevos lenguajes de cine documental”, explica Alarcón a este periódico al tiempo que detalla que el rodaje empezará en el segundo semestre de 2016 una vez tenga asegurada la financiación, para la que ya cuenta con el compromiso de TVE y un productor francés.
“Visitaré las tumbas donde fue enterrado y algunos de los lugares que pintó”, afirma el director del proyecto, quien contextualizará el siglo XIX con las fotografías del francés Jean Laurent, uno de los mayores admiradores de la obra de Goya.
Su propósito no es hacer una recreación ni una descripción cronológica, sino un proyecto de autor basado en las investigaciones llevadas a cabo hasta la fecha, sobre las que confiesa que se está documentando; un tarea que completa con la consulta a expertos en la materia comoelcatedrático Arturo Colorado o el especialistaenGoyaCarlosTeixidor.Una voz en off narrará los hechos de una película que su director espera que acerque una nueva visión de Goya, pues considera que es “un gran desconocido” para el gran público. “Vamos a seguir esta historia llegando hasta donde podamos”, dice Alarcón al ser preguntado por si acaso es posible hallar la calavera: “Estoy buscando la respuesta. Haré encajar las piezas sin inventar nada”.
Dado que “no es nada fácil encontrar financiación” para un documental en España, Alarcón se muestra confiado en poder estrenar su obra en salas, aunque afirma que es “arriesgado” pese a que en los últimos diez años los documentales formen parte de la cartelera. “Haremos una campaña mediática y también lo llevaremos a festivales y a la televisión, incluidas las autonómicas que estén interesadas en emitirlo".