Nacional

Comienza la campaña con el PP a la cabeza y PSOE y Ciudadanos casi empatados

EL BARÓMETRO REFLEJA UNA NOTABLE SUBIDA DE CIUDADANOS

EL IMPARCIAL | Viernes 04 de diciembre de 2015
Este jueves ha arrancado la carrera hacia las elecciones del 20 de diciembre con la tradicional pega de carteles. Los cabezas de lista de las formaciones favoritas para vencer en los próximos comicios han alzado el telón de un recorrido que parte, según las conclusiones publicadas por el CIS, con los populares en la cima, socialistas y acólitos de Albert Rivera rozando las tablas y Podemos descolgados. Por EL IMPARCIAL

La campaña electoral que conducirá a los comicios generales del próximo 20 de diciembre han arrancado en la noche de este jueves con el saludo oficial de los líderes de las formaciones candidatas. Quedan por delante más de dos semanas de brega, feudo a feudo, ciudad a ciudad y pueblo a pueblo, en pos de cosechar el mayor número de voluntades para implementar el proyecto político que han presentado los partidos en la tradicional pega de carteles. El terreno de partida ya está fijado a través del último barómetro del CIS, que sitúa en al cima al PP, determina paridad entre el PSOE y Ciudadanos (con 4 puntos de intercambio entre ambos) y el resbalón de Podemos.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha acudido a la sede nacional del Partido Popular para cumplir con el ritual tras arribar del último acto de precampaña, en territorio andaluz. El dirigente del Ejecutivo, que ha lucido abrigado por la compañía de las presidentas de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y del partido en la región, Esperanza Aguirre, ha proclamado su candidatura por la capital ejecutando una defensa de su gestión y subrayando que "el pasado nos avala, hemos sabido gobernar y vamos a ganar las elecciones el 20 de diciembre".

"Hubo que tomar decisiones en estos años duros, difíciles y complejos. Hubo que tener determinación y que hacerlo con coraje, pero dijimos a los españoles que al final esto va a producir efectos positivos, y lo hemos conseguido en medio de la crisis económica más importante vivida en décadas", ha asegurado desde el escenario habilitado ante los varios centenares de seguidores presentes.

El mandatario ofreció, en su primer discurso de la campaña, la declaración de intenciones sobre la que cimentará su camino para revalidar mandato, amén de las cuatro líneas argumentales que el partido ha confeccionado como troncales. "Con la unidad de la nación española no se juega, no es negociable" ha aseverado para, a continuación, desgranar los aspectos relativos a los objetivos diseñados: incrementar la construcción de empleo, avanzar en la lucha contra el terrorismo global, ejecutar la defensa de la unidad de España -"La ley ordena la convivencia y está para cumplirse", ha declarado en dirección a Mas- y la protección de las pensiones y los servicios públicos.

El primer capítulo de Rajoy en la frenética carrera que acaba de arrancar quedó reservado para el diagnóstico del escenario electoral y un reclamo a sus votantes. El Partido Popular no es "una coalición de coaliciones, cada cual más alejada de la realidad" (Podemos), una apuesta de "un solo militante" (Ciudadanos), ni la opción de los responsables de la crisis que "pretenden volver" (PSOE). "Nuestro eslogan es España en serio porque nos lo tomamos muy en serio. Os pido apoyo, esfuerzo, ilusión y entusiasmo. Muchas gracias, mucha fuerza y vamos a ganar las elecciones", concluyó.


El voto útil regresa al discurso socialista

El polideportivo Juan de la Cierva del munipicio madrileño de Getafe ha ejercido de marco para la primera puesta en escena en campaña del Partido Socialista Obrero Español. Ante una audiencia de más de mil personas, Pedro Sánchez ha erigido su candidatura tildando de "Gobierno de la mentira" al Ejecutivo saliente. Ha enunciado la estrategia dialéctica el dirigente socialista, que apunta a la formación popular como su principal contrincante, esquivando, así, el aspecto pegajoso de la persecución que fija Ciudadanos tras su estela, según los sondeos. Ante tal lectura, la herramienta del voto útil ha resultado refrescada. "Si la mayoría se divide, se pone freno al cambio. Por eso, hay que apoyar al PSOE, para que gane la mayoría", avanzó Sánchez.

A pesar del indigesto resultado susurrado por el CIS, estudio "manipulado por el Gobierno" según sus palabras, que coloca a su partido en el peor paisaje de la democracia en unas elecciones generales, el candidato ha asegurado que "sólo necesitamos un voto más que el PP", para destacar, desde la esfera ideológica, que su propuesta es "el único partido de izquierda que puede ganar a las derechas".

"Los españoles tienen todo el derecho a recuperar lo que les han quitado y el deber de traer el cambio a España", ha proseguido un Sánchez que no ha rebajado el tono de su crítica al contrincante tradicional, foco de su ataque. Si desembarca en Moncloa después de los comicios, el dirigente socialista ha prometido "derribar todos los muros que ha construido la derecha", en referencia, ha precisado, a la reforma laboral, la educativa y la Ley de Seguridad Ciudadana. Pretende "devolver la decencia al Gobierno" y derribar, también, "el muro de la soberbia de Rajoy", ha declarado.

Sin embargo, el líder del principal partido de oposición, que ha elogiado en similar proporción el legado de Felipe González y el de José Luis Rodríguez Zapatero y que ha contado con el apoyo audiovisual de colegas europeos como Matteo Renzi -primer ministro italiano-, Stefan Löfven -cabeza del gobierno sueco- y de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, ha contado con un agujero de pragmatismo en contraposición a su optimismo. Éste punto que ha banalizado la relativización efectuada a las conclusiones del CIS ha llegado de la mano de Ángel Gabilondo. El portavoz socialista en la Asamblea de Madrid ha confesado que, ante el cariz de las encuestas, "tenemos que activarnos, movilizarnos y reactivarnos. Basta ya de tanta depresión. No podemos claudicar ni rendirnos". De este modo, con la presencia de la secretaria general del PSOE de Madrid y alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, y el recuerdo a Pedro Zerolo, ha abierto fuego un PSOE en necesidad de alzar el vuelo. "El cambio es posible, urgente y necesario en España", reza su lema principal.




Albert Rivera registra, en exclusividad, la ilusión española

La formación naranja, propietaria de la inercia más lustrosa en los meses de aproximación a este punto de partida, se ha cobijado en el capitalino Hotel Eurobuilding y ante centenares de personas, para lanzar sus primeras proclamas con el fin de completar el designio marcado por las expectativas. No ha aguardado su líder, Alber Rivera, para presumir, con "orgullo", de contar con el "único proyecto que genera ilusión en España".

El dirigente de Ciudadanos, que ha autografiado su condición de novedad en el panorama al explicar que compite "con los dos viejos partidos", ha obviado en su intervención el rol de su otrora compañero en el zarandeo de la bandera por la regeneración casi por argumentos generacionales. Podemos ha quedado excluído del proceso previo a estas elecciones para un Rivera que ha destacado que, por primera vez, una plataforma civil vaya a conseguir que "un cabreo legítimo y una indignación razonable se convierta en el proyecto común español".

Ha profundizado el cabeza de lista en la idea de exclusividad renovadora asimilando el estatus de su formación al que jugaron Adolfo Suárez -en los años 70-, Felipe González -en los 80- o José María Aznar -en los 90-. "Ahora el nuevo proyecto común para España se llama Ciudadanos", ha destacado el portavoz.

Propulsado por los réditos augurados en los sondeos, un ambicioso Rivera ha expresado que "no pedimos permiso sino paso"."Ha llegado una nueva etapa, un nuevo tiempo, un nuevo centro y se llama Ciudadanos", ha enunciado para explicar, más adelante, la urgencia por recuperar el "orgullo de la Sanidad, de la Economía o de las pensiones, porque el patriotismo se demuestra sirviendo a los españoles y no poniendo banderas gigantes".

El político emergente por excelencia, que ha contado con el apoyo del economista Luis Garicano, el vicesecretario general del partido, José Manuel Villegas, el secretario de Organización, Fran Hervías, Begoña Villacís e Ignacio Aguado, ha querido aclarar que, después de las elecciones "más importantes de los últimos 35 años", "España va a seguir unida, se va a regenerar y los españoles van a seguir juntos".

Después de corear la banda sonora de su campaña, el futbolístico "Yo soy español, español, español", Rivera ha compartido con los presentes la emoción sentida al acceder, por primera vez, al Congreso de los Diputados en la jornada de puertas abierta acontecida este jueves y ha despedido su intervención compartiendo en anhelo de "dar la sorpresa" y asistir a la conversión española en el "octavo país de Europa gobernado desde el centro".


La calle y el trabajo en los pequeños núcleos de población, esperanzas de Podemos

Este propósito, verbalizado de manera prolongada, ha quedado constatado con la localización escogida para el primer saludo de campaña. En Villaralbo (Zamora), una localidad de menos de dos mil habitantes, Pablo Iglesias ha explicado que "la ilusión de la gente nos va a llevar en volandas". La escenificación ideada, compartiendo ideas y espacio con asociaciones de ámbito rural, no ha buscado otro objetivo que remarcar el lema que mueve la hoja de ruta: dar visibilidad a aquellos "olvidados" ante un Gobierno que ha "gobernado dando la espalda a buena parte de los ciudadanos".

Nutrido por el incidente con Celia Villalobos, Iglesias ha declarado que "en estas elecciones se elige entre pasado y futuro, entre lo viejo y lo nuevo, y estamos orgullosos de representar el futuro". El líder de la formación morada, que ha ejecutado el ritual del pegado de carteles con su padre, ha recalcado la responsabilidad que pesa sobre las expectativas creadas por su partido. "Para nosotros es un orgullo haber llegado hasta aquí y ahora toca hacer lo último, toca ganar y estamos convencidos de que la gente de nuestro país nos va a empujar para hacerlo", ha manifestado tras subrayar la relevancia de la atribución consistente en continuar el legado de "nuestros padres y abuelos".

"Un país contigo" es la frase que coronará los carteles de Podemos. La recomendación difundida este jueves, comparar su programa con el de los oponentes; la promesa se limita a actuar con responsabilidad y escuchar a los menos favorecidos. Y, también, no incendiar la crispación, ejecutando un cierto giro discursivo a pretéritos capítulos.

"Hoy está todo dado para que hagamos una campaña electoral distinta. Yo me comprometo a defender lo que pienso y no a defender lo que me haga subir en las encuestas; a no recordarte sólo de dónde venimos, sino a dónde vamos; a que el único argumento que se escuche en la campaña no sea 'y tú más'", ha expresado.

Iglesias, que ha estado circundado por dirigentes de Podemos, entre los que destacó Íñigo Errejón, ha abierto la carrera con la ambición de "pasar a la historia y escribir la páginas del futuro". "Las asambleas ciudadanas, las mareas de todos los colores, que han ganado al miedo en las principales ciudades", ha asegurado, lanzan las opciones de un partido castigado por las encuestas, que delimitan su trayectoria hacia la caída. Ahora, en los primeros suspiros, pretende remontar y "estar a la altura para construir un país mejor".




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