Editorial

Pactos, una nueva cultura democrática

Lunes 07 de diciembre de 2015

Los partidos políticos afilan sus estrategias electorales, a muy pocos días ya de las elecciones generales de este año. La aparición de dos partidos de ámbito nacional nuevos y que recabarán un importante apoyo, tanto en votos como en escaños, obliga a introducir nuevos elementos en la discusión. Ahora no se ve la posibilidad de una mayoría absoluta, y parece España entra en una nueva estructura de partidos que obliga a la formación de pactos. Hasta el momento, los pactos para completar una mayoría estable de gobierno era con los nacionalistas.

Ahora se dan situaciones que antes eran imposibles. Siempre fue posible, al menos aritméticamente, un pacto entre Partido Popular y PSOE. Pero dejaba al juego político sin una fuerza opositora que tuviese opciones de ser alternativa. Ahora no pasa eso. Se pueden unir dos o tres de las cuatro grandes fuerzas políticas y siempre quedará en la oposición otra con opciones de ser determinante en la formación de un nuevo gobierno. Y, más allá de las divergencias ideológicas, el debate se situará en términos nacionales.

Pero esta realidad política de los pactos exige una nueva cultura, más democrática. El líder del Partido Socialista, Pedro Sánchez, ha optado por una estrategia arriesgada, en la que se coloca como líder de una coalición de izquierdas, con Ciudadanos y Podemos, para desbancar al Partido Popular. Es peligrosa porque puede animar el voto al PP por parte de algunos indecisos, y su apuesta tendría efectos perniciosos desde el punto de vista de sus intereses. Todo ello es legítimo. Lo que demuestra falta de cultura política es la declaración de que jamás podría pactar con el Partido Popular, una tara democrática que no tienen otros partidos socialistas europeos que, llegado el caso, pueden pactar con los conservadores.