en china
Jueves 05 de junio de 2008
Otras 10.000 personas han sido evacuadas en las inmediaciones del lago Tangjiashan, formado el mes pasado después de que el terremoto de Wenchuan (suroeste de China) bloqueara la corriente de un río, ha informado este jueves la prensa estatal.
Con las evacuaciones de las últimas 24 horas, son ya más de 250.000 personas las que han sido evacuadas, mientras los expertos continúan esperando el momento adecuado para iniciar el drenado de esta peligrosa masa de agua, que amenaza a más de 1,3 millones de personas de pueblos cercanos, señaló la web del estatal "China Daily".
Por otra parte, el nivel del agua continuó subiendo hoy, de forma estable, y es actualmente de 738,71 metros, 1,29 menos de lo que los expertos consideran necesario para abrir un punto de drenado.
La preocupación por la situación del lago llevó hoy al primer ministro chino, Wen Jiabao, a visitar una vez más la zona afectada por el terremoto y sobrevolar en un helicóptero el lago.
Wen aseguró que la masa de agua se encuentra en un momento "crítico" y enfatizó que lo más importante es asegurarse de que no cause víctimas.
Aunque estaba previsto se iniciara el drenado, algunos corrimientos de tierra en zonas cercanas, y lluvias más fuertes de lo esperado, han hecho que se pospongan una vez más las operaciones.
Continúan azotando la zona las consecuencias del terremoto
El terremoto del 12 de mayo, de 8 grados de magnitud en la escala de Richter, causó 69.127 muertos, según las cifras del Gobierno chino actualizadas hoy, aunque todavía hay 17.918 desaparecidos.
Unas 45,71 millones de personas se vieron afectadas por el seísmo, el peor que China sufre desde el que en 1976 causó la muerte de más de 240.000 personas en Tangshan (norte del país).
La preocupación por las víctimas se centra en los últimos días en los padres de los miles de niños que fallecieron en el terremoto, después de que sus escuelas, algunas construidas con materiales baratos, se derrumbaran.
Esta semana, dos incidentes protagonizados por estos padres han hecho saltar la alarma del Gobierno chino, que ha prometido enviar "equipos especiales" para ayudar a las familias que han perdido a sus hijos.
En el primero de estos incidentes, un centenar de padres se enfrentaron a las autoridades en Dujiangyan cuando intentaban denunciar al gobierno local en los tribunales, acusándoles de responsabilidad en las muertes de sus hijos en un instituto de la vecina Juyuan.
Asimismo, se produjeron enfrentamientos entre padres de estudiantes fallecidos y las autoridades en Muyu, cuando algunos de los niños fueron exhumados para ser enterrados en una fosa común por razones sanitarias, lo que provocó las iras de sus familias, según informó el diario "South China Morning Post".
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