Deportes

Suárez se basta para poner al Barcelona más cerca del quinto título del año |3-0

MUNDIALITO DE CLUBES

Javier Nuez | Jueves 17 de diciembre de 2015
En la final del domingo se medirá al River Plate. Por Javier Nuez.

A falta de Neymar y Messi, Luis Suárez encontró en Andrés Iniesta el socio perfecto en la victoria azulgrana en las semifinales del Mundial de clubes. El Guangzhou chino, entrenado por Scolari, venía de dar la sorpresa en cuartos de final tras vencer al América mexicano por dos a uno con una remontada en los últimos minutos. Sin embargo, a pesar de que logró su propósito de aguantar durante buena parte de la primera mitad, un error de su portero mandó al traste su estrategia.

Luis Enrique, por su parte, no quiso andarse con confianzas y, a pesar de las bajas, juntó en el once titular a los mejores jugadores disponibles, con Sergi Roberto y Munir suplantando a las estrellas americanas de la plantilla. Aún con el lustre del once titular, al Barcelona le costó encontrar el camino hacia la portería de su rival.

El Guangzhou entregó el balón al Barcelonay se parapetó en torno a su área para defenderse, a la espera de una contra que les permitiera dar algún sobresalto. La táctica parecía surtir efecto, dando al partido un ritmo aletargado y lento que impedía a los azulgranas pasar más allá del balcón del área. Sólo el balón parado y algún intento de Iniesta provocaban reacciones en el electrocardiograma del partido.

Pasada la media hora, el protagonismo recaía en Zheng, lateral izquierdo del Guangzhou que se tuvo que retirar en camilla al sufrir una de esas lesiones duras de ver en directo y en imágenes. Cayendo sobre su pierna izquierda, la punta del pie acabó apuntando en una dirección antinatural, señal de que la tibia , el peroné o ambos acababan de sufrir una fractura.

Poco después del susto, el partido se levantó del letargo gracias a un derechazo de Rakitic desde más allá de la frontal. Luis Suárez, al quite, recogió un regalo de Shuai, que rechazó el balón hacia el centro del área dejándolo blandito para que el uruguayo, sin nadie que le molestara, lo enviara al fondo de la red para poner el 1-0 en el minuto 39.

Con una estrategia tan conservadora, el gol parecía enterrar las opciones del conjunto chino. Sin embargo, el gol en contra sirvió de revulsivo para el Guangzhou, que llegó al descanso encerrando al Barcelona atrás y con una oportunidad clara para el empate, cuando un remate de cabeza y de espaldas de Elkeson sirivió para comprobar los reflejos de Bravo, que tuvo que saltar hacia la cepa del poste para evitar el tanto.

Aún así, el espejismo duró hasta que el árbitro señaló los vestuarios. A la vuelta, el partido retomó el ritmo anterior al 1-0. Y como entonces, la conexión Iniesta-Suárez volvió a ser decisiva.

Cuatro minutos después de poner el balón en juego de nuevo, el uruguayo marcó el segundo tanto de la noche japonesa rematando de volea y sin dejar caer el balón una exquisita asistencia del mago de Fuentealbilla. Con el 2-0 en el marcador, la sombra de una remontada del Guangzhou se difuminaba de la misma manera que el aura de estrella de Robinho, presente en la plantilla del campeón asiático pero que no disfrutó de ningún minuto este jueves.

El monólogo azulgrana siguió dejando discurrir los minutos, que fueron aprovechados por Suárez para dejar su impronta con un ‘hattrick’ gracias a convertir un penalti inexistente sobre Munir. Con el 3-0 a favor, si ya antes no era así, la mente de los españoles se fue yendo hacia la próxima cita, donde el River Plate espera aguar las esperanzas del quinto título del año para el FC Barcelona. Copa del Rey, Liga, Liga de Campeones y Supercopa de Europa esperan acompañante en las vitrinas del Camp Nou. Para saber si la lista de trofeos de 2015 se queda así o se amplía, queda esperar a la final del domingo.

TEMAS RELACIONADOS: