El gasto por español aumenta un 10% respecto a la campaña pasada, hasta los 700 euros.
Las luces, el bullicio, las bolsas y paquetes, el papel de regalo... El centro de las grandes ciudades dibuja desde hace semanas la estampa típica de la Navidad, con calles abarrotadas de gente y tiendas y mercados abiertos a acoger el ambiente especial de estos días. Este año, las navidades vienen marcadas, además de por unas temperaturas inusualmente altas, que están haciendo mezclar el turrón con el tinto de verano, por un o
ptimismo generalizado en el sector del comercio, que aspira a poner la guinda a un año que cierra en positivo.
El aumento de la confianza de los consumidores y la recuperación del empleo
han consolidado durante 2015 la senda del crecimiento económico, una buena noticia que se traduce en unas Navidades más rentables. Desde la patronal de la gran distribución, Anged, que agrupa a compañías como El Corte Inglés, Carrefour o Toys R'Us, han explicado que la campaña está siendo "muy buena", en línea con la evolución del consumo de los últimos 12 meses, que ha crecido
por encima del 2 por ciento.
Cada español
se habrá gastado de media 700 euros estas navidades en alimentación, regalos, lotería y ocio,
un 10 por ciento más que el año pasado, convirtiendo a España en el quinto puesto de países con mayor presupuesto para las fiestas, según la consultora Deloitte. Los consumidores recuperan el optimismo, según la consultora, y de la mano del suyo va el del comercio. El sector prevé que las ventas totales crezcan el 6 por ciento, según la Confederación española de Comercio (CEC). Si se confirman estas previsiones, la de 2015 habrá sido la mejor Navidad para el sector desde que empezó la crisis. “El consumidor está dispuesto a comprar”, asegura el presidente de la CEC, Manuel García-Izquierdo.
En la misma línea, el
sector textil confía que los pedidos a Papá Noel y a los Reyes Magos Para eleven sus ventas en un 5,5 por ciento esos días. Para comprobar sus perspectivas, basta con echar un vistazo al centro de Madrid y a las colas en las líneas de caja de las tiendas.
Navidad en la mesa
Entre los sectores más beneficiados, el de la alimentación, con el pescado y el marisco en cabeza. Y aunque los langostinos nunca han faltado en una cena navideña, este año se esperan menos remilgos en los consumidores en la cantidad y la calidad de lo que llevan a la mesa. Según la Federación de Asociaciones de Detallistas de Pescado (Fedepesca), se percibe una “mejora” respecto a la campaña anterior, en un mes que supone entre el
20 y el 25 por ciento de la facturación anual de estos comerciantes.
Los mariscos serán los que marquen el precio más caro en estos días, pudiendo alcanzar los 150 euros por kilo en el caso del percebe. De hecho, según la consultora Nilsen, los españoles gastarán hasta
222 millones de euros en marisco, la principal partida de gasto en alimentación.
Pero en Navidad, tampoco falta la carne y los clásicos, el cordero y el cochinillo, han mantenido su demanda para estas fiestas. El pollo, el pavo, el pato, la pularda y el capón, también asiduos a las mesas navideñas, también registran una demanda similar a la de la campaña de 2014. Además, por acompañar, por empezar los propósitos para 2016 ya durante las fiestas o porque de verdad los consumidores se han dejado invadir por el estilo de vida ‘healthy’, el sector ha notado una "mayor alegría" en las compras hortícolas, especialmente en tomates tipo cherry, pimientos, setas de temporada, lombardas o el cardo fresco tradicional en Navarra o La Rioja.