Cataluña volverá a celebrar elecciones en marzo después de que el Consejo Político de la CUP haya votado 'no' a la investidura de Artur Mas. Tras una primera votación que ha terminado en empate, la negativa a apoyarle como presidente de la Generalidad se ha impuesto finalmente. El partido liderado por Baños pide a Juntos por el Sí que "mueva ficha".
El futuro de Cataluña pasa por la convocatoria de nuevas elecciones tras confirmarse el 'no' del Consejo Político de a CUP a la investidura de Artur Mas por 36 votos a 30 más una abstención. Todo apunta a que la repetición de los comicios haría perder apoyos al independentismo.
Según la Agencia Efe, los votos de parte del Grupo de Acción Parlamentaria y las organizaciones troskistas, como Corrent Roig y Lluita Internacionalista, han inclinado definitivamente la balanza a favor del 'no', unos votos contrarios a Mas que se han añadido a la posición ya conocida de Endavant, importante corriente interna de la formación antisistema que rechaza investir a Mas.
Las asambleas territoriales de la CUP celebradas este sábado dejaron claro que la formación antisistema llegaba a esta cita clave manteniendo la división interna sobre la decisión de investir o no a Artur Mas como presidente de la Generalidad. La primera votación terminó, sin embargo, en empate.
Tras el insólito empate producido en la Asamblea Nacional del pasado día 27 de diciembre entre más de 3.000 militantes y simpatizantes, las asambleas territoriales volvieron reflejar el desencuentro entre los que están dispuestos a ceder a que Mas sea presidente, en pro de no perjudicar el proceso secesionista, y los que siguen vetando este apoyo. Si bien, respecto a asambleas anteriores, en esta ocasión ganaba sutilmente el ‘sí’ en alguna de las citas territoriales, no así en la de Barcelona, donde la balanza se siguió inclinando rotundamente al no (80-20 por ciento).
En la reunión de este domingo han participado los
57 miembros del Consejo Político, que representan a las organizaciones territoriales de la CUP, más los
11 portavoces de las formaciones agrupadas bajo el 'paraguas' de Crida Constituent con las que concurrió a las elecciones del 27S. Asimismo han asistido los 10 diputados en el Parlamento catalán y los 15 miembros del secretariado nacional, pero estos dos segmentos no tendrán derecho a voto.
Durante la reunión, la CUP ha decidido que sus diez diputados se abstendrán si hay un nuevo debate de investidura con Artur Mas como candidato, aunque ha pedido a JxS que
"mueva ficha", es decir, que proponga otro candidato ."Mantenemos nuestro compromiso de proseguir el proceso hacia la independencia y hay CUP-Crida Constituent para mucho tiempo". "Nadie debe pensar que dejamos de tener una organización como la que tenemos, que es independentista, anticapitalista y feminista".
Futuro próximo
El rechazo de la CUP a investir a Artur Mas obliga al líder convergente a convocar, de forma "inmediata" y con fecha tope el 10 de enero, elecciones en Cataluña, que se celebrarían entre finales de febrero y el
6 de marzo, opción esta última que parece la más probable.
Lo único que podría evitar esta situación es que
Juntos por el Sí (CDC y ERC) decidiese de forma inesperada y rápida proponer a
otro candidato que no sea Mas y que sí apoye la CUP, una cuestión que no parece probable puesto que hasta la fecha tanto ERC, como CDC, como los independientes que forman el grupo parlamentario de JxS han dicho por activa y por pasiva que su único candidato posible es Mas.
Así las cosas y según reza la ley de la Presidencia en su apartado dedicado a la elección del presidente catalán, "si una vez transcurridos dos meses desde la primera votación de investidura -10 de enero- ningún candidato ha sido elegido, la legislatura queda disuelta automáticamente y el presidente de la Generalitat en funciones convoca elecciones de manera inmediata, que han de tener lugar entre 40 y 60 días después de la convocatoria".
De esta forma, el 10 de enero, el próximo domingo, se cumplirán los dos meses que marca la ley para dar por disuelta de forma automática la legislatura catalana. Mas debería entonces firmar de forma inmediata un decreto de convocatoria de elecciones a celebrarse entre 40 y 60 días tras el primer pleno de investidura.
En esa horquilla sólo hay
tres domingos para celebrar los comicios, concretamente el 21 y 28 de febrero, y el 6 de marzo. Esta última fecha podría ser la más probable si Mas apura el calendario, según fuentes parlamentarias.