Tras la decisión de la CUP de este domingo de mantener su negativa a la investidura de Mas, se abren dos escenarios que, con casi total seguridad, terminarán reduciéndose a nuevas elecciones el próximo fin de semana. La otra posibilidad, que Juntos por el Sí proponga antes del día 9 de enero a un candidato alternativo a Artur Mas, es bastante improbable según las declaraciones lanzadas desde las filas de la coalición.
La CUP, que informaba ayer tras la reunión de su Consejo Político, que se había impuesto el ‘no’ en la votación sobre la investidura a Mas -por 36 votos a 30, con una abstención-, pidió inmediatamente que Juntos por el Sí “mueva ficha” para salvar la legislatura y que salga del “inmovilismo” permitiendo así que ambas formaciones siguiesen avanzando, en conjunto, hacia la independencia de Cataluña.
La número dos de la formación radical, Anna Gabriel, ha asegurado este lunes, en una entrevista radiofónica, que la CUP “garantiza” su apoyo unánime en la sesión de investidura en caso de que el candidato a la Presidencia pase a ser, por ejemplo, Oriol Junqueras o Raül Romeva. Si bien tampoco ha descartado a otra figura vinculada a Convergencia, como Neus Munté.
Sin embargo, desde Convergencia y ERC el mensaje que se transmitió desde el primer momento, tras conocer la decisión de la CUP, es que no hay candidato alternativo a Mas. Si la CUP se enroca, más se enrocan los de Juntos por el Sí que, como los cuperos, también prefieren abocar a Cataluña a la celebración de nuevas elecciones antes que ceder en su postura sobre el candidato. La dirección de CDC ha rechazado por "unanimidad" plantear un candidato alternativo y ha abogado por reeditar JxSí con ERC en los nuevos comicios a los que parece abocada Cataluña. "CDC, como integrante de JxS, no propondrá ningún otro nombre que no sea el del presidente Artur Mas" para la investidura, ha afirmado Rull en una rueda de prensa posterior a la reunión de la ejecutiva del partido, en la que ha arremetido contra la "falta de madurez" y de "responsabilidad" de la CUP.
Gabriel ha asegurado que su formación no desea nuevas elecciones pero que ya no depende de la CUP, si no de que Juntos por el Sí aproveche o no la última oportunidad que tiene de hacer un movimiento para salvar la situación. Tanto la número dos, como el también diputado Sergi Saladié el día anterior, han querido recordar que Artur Mas aseguró en múltiples ocasiones que él no sería un obstáculo y que podría encabezar o cerrar la lista, por lo que han señalado que es el momento de que el president en funciones se tome a sí mismo la palabra.