Llegó el seis de enero y Luis Enrique pudo, por fin, abrir uno de los dos regalos envueltos desde el pasado verano. En el segundo partido oficial de 2016, con la sanción de la FIFA expirada, Arda Turan entró por primera vez en un once titular con el FC Barcelona. Sin embargo, lo que se encontró el turco el día de Reyes fue un pesebre revolucionado en demasía. Aún con el humo en el cielo tras la batalla de Cornellá del sábado y con Neymar encomendándose al Señor en redes sociales antes del partido como guiño a las patadas recibidas, el segundo de los tres derbis barceloneses de enero cumplió con lo que auguraban las señales.
Hasta cinco jugadores recibieron amarilla en una primera parte marcada por la ausencia de juego fluido. La apuesta de Constanin Galca, con su defensa adelantada arriesgando el fuera de juego y encimando la salida azulgrana, surtió efecto dejando al conjunto de Luis Enrique maniatado en la construcción de juego y encomendándose a la luz que ponían Iniesta y Messi.
Con Neymar sufriendo el ataque de las patadas blanquiazules y Luis Suárez más pendiente de sus piques con Pau López y medio Espanyol, el argentino y el manchego fueron una isla de paz en medio del caos. Por el contrario, en el Espanyol la claridad era cosa de Marco Asensio, que en el minuto nueve se encargó de asistir a Caicedo para hacer saltar la banca en el Camp Nou.
Sin embargo, poco tardó el Barcelona en devolver el golpe. Tres minutos después, Iniesta vio claro el desmarque de Messi hacia el corazón del área, donde recibió el pase del “8” para batir a placer a López.
Las esperanzas de ver un partido con ritmo y goles se esfumaron con el festival de broncas, faltas, pérdidas de tiempo y errores arbitrales que se sucedieron desde entonces. Tal debía ser la acumulación de golpes vista por Marténez Munuera que su vista no se percató de lo que sí vio el estadio en el minuto 22, cuando Javi López golpeó el gemelo de Neymar dentro del área en lugar de despejar.
La indignación se acumulaba en el lado local y los problemas empezaban para los visitantes. En el minuto 35, Caicedo empezó a despedirse del duelo en cuanto sufrió unos problemas musculares que provocaron el cambio minutos después.
Pese a lo tosco del juego, la maniobra perica seguía dando resultado con el empate en el marcador y teniendo a los culés lejos de una versión óptima. Sin embargo, cualquier propuesta que se haga tiene poco que hacer si el que está inspirado sobre el césped se llama Leo Messi.
A dos minutos del descanso, el argentino transformó una falta algo alejada en medio de una noche ventosa en un gol con mayúsculas, sin olvidar la colaboración inestimable de Pau López, que se pasó de frenada a la hora de ir a por el balón. El esférico, con dos pasos como carrerilla, salió con potencia para dar al larguero y bajar hacia el interior de la portería.
Si la pérdida de Caicedo y el golpe antes del descanso no eran suficiente, Galca sumó al listado de desgracias la lesión de su otro puntal, Asensio, que se retiró de manera extraña estando ya en el campo antes del pitido del árbitro en la reanudación. La crisis se agudizó aún más en el 48’, cuando Piqué, en labores de delantero centro, culminó otra conexión entre In6iesta y Messi, cuyo centro remató adelantándose a todos casi en el área pequeña.
Cautivo y desarmado el ejército perico, sin referentes en ataque y con un 3-1 en contra con casi toda la segunda mitad por disputar, el Espanyol quedó a expensas de un Barcelona liberado del castigo físico de la primera mitad.
Sin que el Espanyol pudiera dar más de tres pases seguidos, Luis Enrique permitió a Aleix Vidal disfrutar de un día de Reyes especial haciéndole debutar sustituyendo a Alves en el minuto 66.
Cinco minutos después, el cuento navideño del Barcelona se tornaba más bien un capítulo más de “Una serie de catástroficas desdichas” para el Espanyol. En menos de cinco minutos, entre el 70 y el 75, Hernán Pérez vio la segunda amarilla por una falta y Diop la roja directa por unas palabras a Suárez. Nueve jugadores para afrontar el último cuarto de hora y con los cambios ya hechos.
Neymar tomó justa venganza del castigo recibido en estos cinco días anotando el último gol de la noche firmando un golpeo de primeras como culminación de lujo a una espléndida pared con Messi.
Más cerca de la literalidad que del recurso estilístico, en el campo de batalla en el que se transformó el Camp Nou este miércoles, los generales Messi e Iniesta impulsaron la victoria del Barcelona por cuatro goles a uno frente a un Espanyol cuyos soldados de fortuna, Asensio y Caicedo, causaron baja con honor antes del suicidio blanquiazul.
Ahora sólo queda comprobar si el 4-1 de la ida es suficiente margen como para que la vuelta dentro de una semana se tome con ánimos más relajados.
- Ficha técnica:
4. Barcelona: Ter Stegen; Alves (Aleix Vidal, min.67), Piqué, Mascherano, Alba; Arda Turan (Rakitic, min.68), Busquets, Iniesta; Messi, Suárez y Neymar.
1. Espanyol: Pau Lopez; Javi López, Raillo, Roco, Victor Álvarez; Abraham (Burgui, min.60), Diop, Asensio (Salva Sevilla, min.46), Hernán Pérez; Gerard Moreno y Caicedo (Jordán, min.40).
Goles: 0-1, min.10: Caicedo. 1-1, min.13: Messi. 2-1, min.44: Messi. 3-1, min.49: Piqué. 4-1, min.88: Neymar.
Árbitro: Juan Martínez Munuera, del comité valenciano. Mostró cartulina amarilla a Abraham (min.11), Gerard Moreno (min.19), Neymar (min.34), Pau López (min.46+), Suárez (min.46+), Diop (min.51), Hernán Pérez (min.59), Gerard Piqué (min.73), Burgui (min.76), Rocco (min.78) y Messi (min.78).
Expulsó por dos amarillas a Hernán López (min.58 y min.72) y con roja directa a Diop (min.75)
Incidencias: partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey jugado en el Camp Nou ante 76.667 espectadores, según datos facilitados por el FC Barcelona.