TRIBUNA
Juan José Laborda | Viernes 08 de enero de 2016
Sentados alrededor de una especie de tríptico que permite observar en sus tres paneles los sucesos habidos en el tiempo, los personajes se saludan con gran amabilidad y sorpresa, las conversaciones se producen en todas las direcciones, la algarabía se intensifica pues verdaderamente se expresa en varios idiomas, hasta que Ramón Gómez de la Serna ordena callar:
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA: “Distinguidísimos colegas, agradecido por vuestra atención y por haber tenido la ocasión de conoceros. Todos los días en este Limbo son domingo, así que me presto a haceros felices, moderando vuestras opiniones acerca de lo que está pasando en España ahora mismo, y por si no lo sabéis, en el panel que descubre el presente terráqueo, se comprueba que hoy es el día 24 de junio de 2016, cuya noche es la más larga del año, aunque eso no importa mucho por aquí. Como ya morimos no podemos llorar, pero sí tenemos curiosidad, no por las cosas raras que acontecen en nuestro país, sino por lo que piensan de ellas algunos señores que me habéis pedido que les convoque a mi tertulia. ¡Le doy la bienvenida a don Miguel de Cervantes Saavedra y le cedo la palabra!”
JUAN NEGRÍN LÓPEZ: “Perdóneme don Miguel, y también el amigo Gómez de la Serna, por este imperdonable abuso, pero no interrumpo porque me gusta mucho hablar en esta tertulia, sino porque creo conveniente que los asistentes a ella contemplen en el tríptico los pasados acontecimientos políticos, desde que tuvieron lugar las elecciones parlamentarias de noviembre del año pasado, que es, en mi opinión, el origen de los acontecimientos que queremos comentar con la ayuda de don Miguel, y de otros distinguidos invitados de nuestra sesión de hoy, muchos de los cuales no habían prestado atención a estos sucesos.”
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA: “Está bien don Juan, se ve que usted ha sido un profesor atento a los hechos de la ciencia, así que obedeceremos a su mandato, nos informaremos del pasado, y perderemos sólo un segundo, pues aquí un segundo es idéntico a los siglos, y un siglo es un segundo en miniatura.” (Gómez de la Serna activa el panel que relata el pasado, y los asistentes reciben instantáneamente el relato de lo que sucedió en España en el medio año anterior, primero en silencio, para después pasar a unas exclamaciones de asombro y de irrisión.)
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA: “Don Miguel, estamos ansiosos por conocer qué le parece el lío actual de España. Por favor, le escuchamos.”
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA: “Las gracias son para las personas amigas que me trajeron a este lugar maravilloso donde he descubierto tantas cosas de mi patria que yo no conocía de ninguna manera. Me han honrado con su aprecio del caballero loco que yo escribí con el nombre burlesco de don Quijote. Yo sólo me atrevo a comentar lo que he visto en este asombroso tríptico, al compararlo con mi criatura y sus aventuras. En verdad, fue una desventura que pasó como una aventura lo que hemos visto de lo que aconteció en estos últimos meses en España. A pesar de las novedades y las industrias que existen ahora, los desatinos y las necedades son iguales a las que yo vi cuando la política convirtió a los españoles en personajes que vivían fuera del orden natural. Este amigo que tanto me quiere, Federico García Lorca, y que me inunda de gozo leyéndome mis versos y los suyos juntamente, me acaba de explicar que lo que hemos visto en el tríptico se llama “surrealismo”, y me dice que para que entienda su significado sólo tengo que recordar la aventura de don Quijote, cuando mi hidalgo entra en la cueva de Montesinos, y allí cree que la fantasía es real, algo así como que dos y dos pueden sumar cinco, mil o infinito, y que el deseo de que Aldonza Lozano sea Dulcinea producirá la mayor de las desventuras.”
CARLO M. CIPOLLA: “Aunque esta es una reunión -tertulia, ¡qué bello origen latino de la palabra!-, Dante Alighieri, que sigue a don Miguel para hablar de Italia, me ha pedido que les lea unas líneas de mi libro más famoso, “Allegro ma non troppo”. ¡Con su venia!: -En el seno de un sistema democrático, las elecciones generales son un instrumento de gran eficacia para asegurar el mantenimiento estable de la fracción entre los poderosos. Hay que recordar que, según la Segunda Ley Fundamental de la Estupidez, la fracción de personas que votan son estúpidas, y las elecciones les brindan una magnífica ocasión de perjudicar a todos los demás, sin obtener ningún beneficio a cambio de su acción. Estas personas cumplen su objetivo, contribuyendo al mantenimiento del nivel de estúpidos entre las personas que están en el poder.”
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA: “La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde.”
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