Los Lunes de El Imparcial

Eugenia Tusquets y Susana Frouchtmann: La pasión de ser mujer

BIOGRAFÍA

Domingo 10 de enero de 2016
Circe. Barcelona, 2015. 352 páginas. 19 €.

Por Pepa Echanove


Desde la portada una María Callas descansando en una tumbona al sol nos lanza una mirada firme y regia como su propia voz. ¿Dónde se acaba la persona y dónde empieza el mito? ¿Pueden los aplausos del público ensordecer los lamentos de su corazón cuando cae el telón y nadie la espera de vuelta a casa? El libro que tenemos entre manos reúne una docena de biografías breves de mujeres emblemáticas, como no las habíamos conocido antes. Eugenia Tusquets y Susana Frouchtmann son las autoras de este interesante volumen, a la vez ameno y didáctico. “La pasión de ser mujer”, como bien expresa el título, ofrece en cada relato una parte más o menos novelada de algún episodio marcante y revelador de la vida de sus protagonistas, junto con la crónica biográfico-periodística del contexto que resultó clave para que pasaran precisamente a la historia.Las protagonistas de este libro son mujeres fuertes, famosas, libres, admiradas...”. A través de sus historias, de su trayectoria personal y profesional, nos damos cuenta hasta qué punto sus anhelos y sus aspiraciones estaban por lo general bastante alejados de los moldes sociales, familiares, culturales o religiosos del siglo o del lugar que las vio nacer.

La voluntad de superación, el esfuerzo y la ambición de existir en plenitud, fuera de las normas y los cánones establecidos, son el nexo común que comparten personalidades en apariencia tan distintas como Eleanor Roosevelt, Teresa de Ávila, Raquel Meller, Hannah Arendt, Emilia Pardo Bazán, Maria Callas, Mercè Rodoreda, Hedy Lamar, Virginia Woolf, Anaïs Nin, Madame de Staël y Remedios Varo. Otro denominador común es, sin duda, la pasión, la entrega total a una carrera ya fuera en el cine o en la pintura, en la política o la literatura, en otros casos la persecución de un amor imposible, o bien el compromiso con una causa o una creencia. En algún momento todas ellas debieron decidir si seguían el camino marcado por la sociedad de su época o el que les imponía su ser interior. El resto ya pertenece a la Historia”.

Leemos las páginas de este trabajo con admiración y reconocimiento por la ejemplaridad de estas mujeres (y a cuántas más, célebres o anónimas, podríamos incluir en este grupo de heroinas). Ellas tuvieron el privilegio de poder soñar, vivir, equivocarse, aprender, trabajar, compartir, leer, escribir, cantar, bailar, escribir, pintar, enamorarse, viajar, desengañarse, opinar, creer... ¿Hubieran ellas imaginado que en 2016 muchas mujeres viven desgraciadamente privadas de estos derechos?