El PSOE 'pro González' se hace fuerte a días de un Comité Federal crucial.
Más de un mes después de las elecciones, la situación de bloqueo que vive la política española ha empezado a precipitarse hacia un desenlace que ya se intuye inminente. El último encargado de meter prisa ha sido
Pablo Iglesias que, el mismo día en que el Rey ha iniciado la segunda ronda de consultas con los partidos políticos y a 72 horas del crucial Comité Federal del PSOE, ha vuelto a apelar a Pedro Sánchez, reiterándose en su
ofrecimiento de formar un Gobierno en el que
confluyan los socialistas y Podemos.
En una entrevista radiofónica, Iglesias ha asegurado que, si el PSOE quiere, puede haber
un gobierno progresista y de cambio "en cuestión de días". El líder de la formación morada ha metido, además,
el dedo en la llaga más sangrante del actual partido socialista: su
división interna. Iglesias ha diferenciado a los socialistas "sensatos" y "responsables", esos con los que Podemos quiere pactar, de los que "patrocinan" la "pinza" PP-PSOE, con Felipe González al frente, que, dice,
"van ganando claramente". El PSOE se enfrenta este fin de semana al choque entre esos dos bloques: los favorables a Sánchez y al pacto de izquierdas y los que se niegan a formar Gobierno con Pablo Iglesias y prefieren nuevas elecciones o
esta 'vía González' que aboga por una abstención del PSOE que facilite el pacto PP-Ciudadanos y que va ganando adeptos dentro de las filas socialistas. Con la oferta de Iglesias puesta encima de la mesa de forma insistente, el PSOE
decidirá el sábado qué camino toma, tan sólo tres días antes de que a Pedro Sánchez le llegue el turno de volver a la Zarzuela. De la resolución del Comité Federal dependerá
la oferta que el líder socialista le presente al Rey.
Sobre el principal escollo en un hipotético pacto PSOE-Podemos, el
referéndum en Cataluña, Pablo Iglesias ha pedido a los socialistas no establecer líneas rojas en la negociación y ha dicho que si tienen una propuesta mejor para Cataluña que el referéndum que propone Podemos, la escucharán.
El PP también trata de seducir a Sánchez
Puede que el posicionamiento de Felipe González, histórico socialista con evidente peso en el partido, haya impulsado de nuevo la intención del Partido Popular de poder llegar a un acuerdo con el PSOE. El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha afirmado este mismo miércoles que el PP está dispuesto a
apoyar al PSOE en aquellas comunidades y ayuntamientos en los que gobierna con Podemos con el objetivo de "dar estabilidad" en caso de que este partido le retirara el apoyo. Poniendo la vista, claro está, en que el Comité Federal termine de enterrar las aspiraciones de Sánchez en los pactos a nivel nacional. Rajoy ha destacado que la oferta que el PP ha hecho a PSOE y Ciudadanos para formar Gobierno "se podría trasladar a toda España".
En la misma entrevista, el líder popular ha asegurado que
ha vuelto a llamar a Sánchez, pero que éste ha rechazado su oferta de reunirse. El secretario general del PSOE no ha tardado en salir al paso de las declaraciones de Rajoy y ha asegurado que si el presidente del Gobierno en funciones le llama, "mañana mismo" acudirá al Palacio de la Moncloa. También ha contestado con un "no rotundo" a la oferta de apoyo en el ámbito autonómico y local.
Reuniones con los barones
A la espera de la crucial cita socialista del sábado, Pedro Sánchez inició este lunes una serie de reuniones con los líderes autonómicos de su partido, empezando por los secretarios territoriales de Murcia,
Rafael González Tovar, y de Castilla y León,
Luis Tudanca. Y siguiendo ya el martes con el presidente de Aragón,
Javier Lambán, y las líderes socialistas de Navarra,
María Chivite, y de Madrid,
Sara Hernández.
Será este miércoles cuando el líder socialista acuda a una de las reuniones más importantes de cara al Comité,
la que mantendrá con el presidente de Castilla-La Mancha Emiliano García-Page, uno de los más críticos con el planteamiento de Gobierno junto a Iglesias. El jueves se verá con
Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana gracias, en este caso, a un acuerdo con la marca afín a Podemos, Compromís. También está previsto que acuda la presidenta andaluza
, Susana Díaz, aunque ha no se ha concretado el día.