Los Lunes de El Imparcial

Luis Garicano: El dilema de España. Ser más productivos para vivir mejor

ENSAYO

Domingo 14 de febrero de 2016

Península. Barcelona, 2015. 199 páginas. 17,90 €.

Por Alfredo Crespo Alcázar



El economista español Luis Garicano constituye un reputado observador de los males por los que atraviesa España, tanto políticos como económicos, los cuales se traducen en nepotismo, corrupción o debilidad institucional. En esta obra disecciona las raíces de todos ellos y efectúa propuestas de resolución alejadas de la retórica y del rancio populismo: “No acusemos a Bruselas por lo que nos piden hacer (…) España debe decir un claro sí a Europa, que es lo único que nos protege del peronismo empobrecedor”(págs. 162-163).

Todo ello nos lo traslada a través de una exposición impecable, en la que evita caer en el metalenguaje característico de la ciencia económica, al mismo tiempo que nos ofrece numerosas referencias a otros académicos, lo que corrobora la solvencia intelectual y científica de Luis Garicano.

No obstante, si hay un rasgo sobresaliente en esta obra es la capacidad del autor para combatir la demagogia que caracteriza a muchos de quienes analizan el actual contexto político y económico de España. A modo de ejemplo de esta tesis, sentencia que reducir el sueldo de los políticos implica una muestra de “igualitarismo papanatas” que no tiene en cuenta que “los parlamentarios españoles son los peor pagados de nuestro entorno” (pág. 86). Esta afirmación es compatible con su exigencia de que los partidos políticos democraticen sus estructuras internas en la selección de sus dirigentes y la obligatoriedad de éstos de rendir cuentas.

La obra invita también a la reflexión (y posterior rechazo) sobre el cortoplacismo que ha primado en España durante los últimos tiempos (reflejado en el binomio burbuja inmobiliaria-abandono escolar, cuyas interacciones pone de manifiesto) o el peculiar modelo de capitalismo adoptado, el denominado “capitalismo castizo” o “capitalismo de amigos”. Este último lo define en los siguientes términos: “Un capitalismo en el que el rico no es el que tiene la mejor idea o el que ha encontrado la mejor forma de satisfacer una necesidad humana. No, el que se hace rico es el que tiene contactos” (pág. 19).

En función de estos argumentos, Garicano plantea sin rodeos la dialéctica que nuestro país debe resolver inmediatamente: modernidad vs peronismo. Al respecto, decantarse por la primera opción supone la respuesta correcta, para lo cual deberán emprenderse una serie de reformas estructurales que se obviaron en los años precedentes (en especial la del mercado laboral y la del sistema educativo), repartiendo el autor las culpas a partes iguales entre los gobiernos del PP y del PSOE.

En este sentido, da un paso más y exige la revisión de la organización territorial ya que las Comunidades Autónomas han mostrado ineficiencias en su funcionamiento, por lo que estima obligatorio eliminar determinadas anomalías (por ejemplo, las relativas al gasto). De un modo más particular, analiza la peculiar deriva independista que se viene produciendo en Cataluña, sosteniendo que: La amenaza real a la soberanía de Cataluña no es España, sino el enorme exceso de deuda acumulada por unos y por otros y que nos acerca a una intervención “dura” de la comunidad internacional(pág. 138).

En definitiva, una obra en la que el autor huye de tópicos y apuesta por España, siempre cuando se capaz de ordenar sus instituciones y el poder político no se entrometa en el sector financiero como ha venido siendo habitual. Para tal fin, hay modelos que pueden servir de fuente de inspiración, como el alemán o las sociedades del norte de Europa.