Opinión

LIDERAZGO EN ESQUERRA

Domingo 08 de junio de 2008
El independentismo catalán ha celebrado elecciones este fin de semana para renovar su cúpula directiva. Elecciones que, como bien afirmaba uno de sus dirigentes, bien podían servir de ejemplo a otras formaciones políticas. Presumen en Esquerra de democracia interna, y lo cierto es que su mecanismo electoral así lo atestigua. Ello es así porque las dos nuevas cabezas visibles del partido secesionista, Joan Puigcercós –presidente- y Joan Ridao –secretario general- han sido elegidos directamente por los militantes. El único requisito para votar era estar al día en el pago de la cuota de militancia, y llevar al menos 3 meses en el partido. Los críticos –partidarios, entre otros, de Carod Rovira- han quedado a más de diez puntos, lo cual, unido a haber sido elegidos directamente por los militantes de base, confiere a la nueva dirección un respaldo directo a su posible línea de actuación.

Línea que pasa por el continuismo del tripartito, al menos hasta las próximas elecciones autonómicas. Tal era la apuesta del sector de Puigcercós, quien se decantó por una manera más pragmática de llevar a cabo su política que Carod. De cualquier modo, todo esto no es más que una mera cuestión de matices. Más aún, la pugna en el seno de Esquerra puede leerse en clave de lucha de poder. Puigcercós y los suyos han visto que, dentro del tripartito, podían obtener de facto todo lo que tendrían siendo una nación. La política lingüística, sin ir más lejos, una de las muestras más flagrantes de totalitarismo y exclusión que se conocen en toda Europa. Cuesta creer que esa misma formación que tanto presume de democracia interna, someta a una persecución semejante a todos aquellos que optan por respetar el artículo 3 de la Constitución: “el castellano es la lengua oficial del estado”. Más aún: que no respete derechos individuales elementales, como es el de unos padres que quieran escolarizar a sus hijos en una lengua universal como el castellano, o el de un comerciante que, en el negocio del que es dueño y paga decida rotular en el idioma que le venga en gana. Hasta tal punto llega en su irracional cruzada, que en el blog del político independentista Joan Puig aparece una imagen del logotipo de Air Berlín con una esvástica en su interior. La razón, que la compañía aérea se niega a utilizar el catalán en la comunicación al pasaje de sus vuelos. En dicho blog llega a tildarse de “nazis” a los miembros de la compañía alemana, con las connotaciones que tal palabra tiene en Alemania.

Esto es Esquerra. Personas con diferencias de matiz, pero una sola idea común: secesionismo a la fuerza y confrontación con “España”. Que quienes ahora sean las caras visibles de la formación mantengan un perfil más institucional no debe distraer la atención de cuáles son y seguirán siendo sus verdaderas intenciones. La cuales, por otro lado, no son nuevas.



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