El Real Madrid de Pablo Laso sigue agrandando su leyenda y sumó un nuevo título más al palmarés. El conjunto blanco tenía además ante sí el reto de conquistar por tercera vez consecutiva la Copa del Rey. Como si se alimentara de la adversidad y el ninguneo en las quinielas que no lo tachaban como favorito, el Real Madrid se sobrepuso a todo ello y logró que Felipe Reyes levantara una vez más el trofeo.
En frente tuvo al equipo revelación del torneo, el Herbalife Gran Canaria. Tras superar en cuartos de final al Valencia de los récords, se encontró en semifinales con una oportunidad de oro. El Bilbao, que había dado el otro campanazo al eliminar al Barcelona, era su rival por acceder a una final inédita para ambos.
El equipo canario logró ese histórico hito y se encomió a la ilusión para poder derrotar al “todocampeón” blanco. Habitual actor en Copas y playoff durante los últimos años, el equipo claretiano se comportaba siempre como el invitado tímido de la fiesta. Pero la experiencia acumulada esos años, sumada a la batuta de lujo de Aíto García Reneses en el banquillo, deparó por fin en un gran torneo para el Gran Canaria.
Esa ilusión y trabajo, enfrentada la complacencia inicial del Real Madrid, permitió al Gran Canaria soñar. Si bien los primeros cuartos en el torneo dejaban siempre a los amarillos a contracorriente en el marcador, en esta ocasión logró atar en corto a su rival quedándose a seis puntos de distancia(18-24).
La defensa laxa canaria permitió al Madrid mover el balón y anotar con facilidad, sin embargo ya en el segundo cuarto los de Aíto apretaron aún más para quedarse a tan sólo dos puntos al descanso con un igualado 38-40. Los jugadores blancos parecían jugar con cierta complacencia, derivada del hecho de ser ya veteranos en estas lides tras tantas finales disputadas en contraposición a su rival, con la pasada final de la Eurocup como único bagaje.
Pero dicha complacencia se tornó en preocupación al ver que el equipo pequeño no se quedaba atrás en el marcador. Al regreso de vestuarios, el Real Madrid se quedó los dos primeros minutos en blanco, observando cómo Eulis Báez lideraba a los suyos para ponerse por delante en el marcador (41-40). La reacción con Maciulis y Carroll para un 5-0 de parcial fue devuelta por los canarios, que no querían soltar la posición de lujo en el electrónico, poco habitual para un equipo que ha estado 90 de los 120 minutos del torneo por detrás.
Sin un juego fluido, yendo de parcial en parcial, uno de 4-13 en las postrimerías del tercer cuarto para el Real Madrid lanzó al equipo capitalino hacia la victoria. Sin embargo, apareció Pangos desde el triple para devolver el Madrid al suelo justo antes del último acto (59-62).
Estar a tres puntos de distancia por debajo a diez minutos de la conclusión del torneo era ya todo un triunfo para el Gran Canaria, empeñado en hacer mucho más de lo que se le pedía desde el mismo momento de clasificarse para La Coruña. Los vapores del sueño se disipaban y la victoria se hacía tangible, al alcance de una machada plausible.
Pero un gigante venido de México dio un paso adelante para dejar que los sueños, sueños fueran y el Real Madrid lograra lo que se había propuesto conseguir. Gustavo Ayón se alzó bajo el aro para destruir la moral de un Savané errático y de un Omic que pese a sus 2,16 metros de altura se empequeñecía y acobardaba a la hora de abordar la zona.
Aprovechando los errores del Gran Canaria el Madrid disparó el marcador hasta el 82-70 (la máxima diferencia del partido) a poco menos de dos minutos para la conclusión. Cuando ya la grada blanca se preparaba para cantar y celebrar, la fe de Oliver y Rabaseda era inquebrantable y ambos, a golpe de robo y triple, retrasaron los fastos rivales para poner un 83-81 a falta de 16 segundos. El Chacho trajo calma a los suyos desde el tiro libre para el definitivo 85-81 con el que el Real Madrid, por vigésimo sexta vez en su historia, se proclamaba campeón de la Copa del Rey.
- Ficha técnica:
81 - Herbalife Gran Canaria (18+20+21+22): Pangos (3), Newley (8), Salin (3), Báez (8) y Pasecniks (2) -equipo inicial-, Oliver (16), Savané (4), Seeley (9), Rabaseda (14), Omic (8) y Aguilar (6).
85 - Real Madrid (24+16+22+23): Maciulis (11) Reyes (12), Ayón (15), Carroll (13) y Llull (2) -equipo inicial-, Rivers (10), Rodríguez (11), Nocioni (7) y Lima (4).
Árbitros: José A. Martín, Juan C. García y Carlos Peruga. Sin eliminados.
Incidencias: Partido correspondiente a la final de la Copa del Rey disputado en el Coliseum de La Coruña ante unos 10.000 espectadores. Presidieron el partido, entre otras personalidades Alberto Núñez Feijoo, presidente de la Xunta de Galicia, Íñigo Méndez de Vigo. ministro de Educación, Cultura y Deporte en funciones, Xulio Ferreiro, alcalde de La Corula, Florentino Pérez, presidente del Real Madrid y Miguelo Betancort, presidente del Herbalife Gran Canaria.