Tras el hipotético fracaso en la segunda votación para la investidura –ya fallida en la primera vuelta– de Pedro Sánchez, ya se trabaja para cerrar pactos durante los próximos dos meses con el objetivo de evitar unas nuevas elecciones generales, que tampoco se sabe si traerían la solución a la falta de Gobierno.
El presidente del PP llamará al secretario general del PSOE con la idea de llegar a un acuerdo que permita formar un gobierno estable y de futuro. Así, Mariano Rajoy volverá a intentarlo y propondrá a Pedro Sánchez una gran coalición con Ciudadanos, ya que entiende que es lo mejor para España. Así lo ha explicado la secretaria general del PP, que ha dejado claro que el PP va a luchar “hasta el último día” para lograr el mejor gobierno para España, pese a que Sánchez ya ha dicho que no pactará ni con Rajoy ni con el PP y que el líder de Ciudadanos pidiera también a los militantes del Partido Popular una renovación que implique que Rajoy se haga a un lado.
María Dolores de Cospedal ha recordado que, pese a la bronca en el debate de investidura, el PP no ha cerrado puertas a la negociación, pero ha avisado también de que si Sánchez no se mueve de su pacto con Ciudadanos y sólo busca contratos de adhesión será “muy difícil” llegar a acuerdos y habrá que ir a nuevas elecciones.
Por su parte, Podemos sigue apostando por la formación de un Frente Popular. De esta forma, el secretario de Organización de la formación morada, Sergio Pascual, ha apuntado que, tras el “baño de realidad” durante el debate de investidura, Pedro Sánchez tiene que volver a reunirse con los partidos de izquierda para buscar otras opciones.
Pascual ha recordado que “vienen dos meses en los que tenemos que hablar” y que PSOE, Podemos, Compromís e IU suman 161 diputados, algo que se acerca a esas soluciones. Después, ha seguido, hay que buscar la abstención de Ciudadanos. En este sentido, el portavoz de IU en el Congreso “no tira la toalla” y trabaja para formar un gobierno “de izquierdas”. Para ello, Alberto Garzón ha pedido al PSOE que prescinda de Ciudadanos y regrese a una mesa “a cuatro” con Podemos y Compromís.