Objetivo: situarse a la vanguardia de la exploración de Marte. Por Laura Crespo
"La atención de todos los astronautas está puesta en esta misión". Así de emocionado se mostraba
Pedro Duque este viernes ante el
inminente lanzamiento de la misión ExoMars 2016 de la ESA. El astronauta español ha intervenido por videoconferencia en la presentación que la Agencia Espacial Europea ha realizado en su sede de Madrid, y ha destacado la importancia de este nuevo paso hacia Marte que la industria astronáutica europea dará el próximo lunes.
"Sin ser un experto en este sentido, destacaría que ExoMars 2016 va a realizar una medición de los gases de Marte con mayor precisión de lo que se ha conseguido jamás por parte de ninguna agencia", ha dicho Duque sobre la
misión científica del TGO, el satélite que orbitará el planeta rojo durante dos años para detectar en los llamados gases traza rastros de vida presente o pasada. Y el astronauta ha traducido la trascendencia científica del proyecto en la pasión por la exploración del universo, que es en lo que sí es un experto.
"Esto para nosotros, los astronautas, significa que se va a hacer más énfasis en si empieza a merecer la pena ir a Marte", ha celebrado.
A la espera de los datos que recabe el TGO hasta 2019, Duque ha adelantado que ExoMars va a
marcar "un antes y un después" en las decisiones futuras sobre si Marte es interesante o no para misiones de exploración.
Además del apartado científico, ExoMars 2016 se ha presentado como una misión 'de demostración': la de
la capacidad europea para lanzar y aterrizar cargas pesadas en Marte. La ESA enviará a la superficie marciana el módulo de aterrizaje
Schiaparelli, con el que se probará la tecnología más vanguardista y definitiva para el futuro de los 'amartizajes'.
"Para los astronautas europeos
es fundamental que la industria de Europa demuestre su capacidad de llevar naves, cada vez más grandes, a Marte", ha señalado Duque, por lo que ha calificado el programa ExoMars, que continuará en 2018 con el lanzamiento de un sofisticado rover, como "una decisión muy acertada".
"La industria europea tiene que demostrar delante de los colegas de
Rusia y EEUU que estamos a su nivel porque si no, los austronautas de Europa no podríamos ni pensar en ir en futuras misiones", ha continuado, para reivindicar la necesidad de mostrar a Europa "
como un socio muy importante para las misiones de exploración a Marte".
¿Cuándo llegará el hombre a Marte?
Y, como en cada aparición pública, Duque ha de responder a la pregunta que más ronda al imaginario popular en materia aeroespacial: ¿Cuándo llegará el hombre a Marte? Para el astronauta, "no es cuestión de tiempo si no de poner esfuerzo e ingenieros a ello".
Duque sitúa la llegada del ser humano al planeta rojo en el momento en que "hayamos conseguido invertir un número adecuado de horas/ingeniero" porque, dice, "no es una cuestión de tiempo medido en años sino en cantidad de gente que se puede dedicar a intentarlo". Así, el astronauta asegura que "es una decisión de los poderes públicos".
En este sentido, subraya que en Europa "todavía estamos por debajo en inversión" con respecto a otras potencias espaciales, y asegura que, debido a este desfase que deberá de ir igualándose con el tiempo, él no va a ser ya de la generación de astronautas europeos que lleguen a Marte. "A no ser que resucite Kenedy y lo pongamos de presidente del Consejo Europeo", ha bromeado. El objetivo hacia el cual avanzar, lo tiene claro: "conseguir la igualdad con Rusia y EEUU que ya tenemos en el ámbito industrial y científico, también en la inversión".
Además, Duque ha querido aprovechar para destacar que las cantidades invertidas en el sector aeroespacial se destinan a "industrias de la Tierra" y que, pese a la a veces difícil comprensión de los presupuestos espaciales, sobre todo en épocas de crisis económica como la actual, el desarrollo en este segmento "aumenta el nivel de competitividad de nuestras industrias y crea puestos de trabajo".