Opinión

A cambio de nada

Martes 10 de junio de 2008
Durante su programa dominical de medios de radio y televisión estatales ¡Aló, presidente!, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez declaró que ha “llegado la hora de que las FARC liberen a todos los retenidos”, poniéndose “a las órdenes” del nuevo jefe del grupo guerrillero colombiano, Alfonso Cano, para que la entrega se realice de forma inmediata. Según el mandatario venezolano “a estas alturas en América Latina está fuera de orden un movimiento guerrillero, y eso hay que decírselo a las FARC”. En un largo discurso, Chávez explicó que la coyuntura actual que está viviendo América Latina y la misma situación que vive Estados Unidos representarían condiciones favorables hasta que sería posible plantear un acuerdo de paz definitivo.

El gesto de liberar las personas en poder de las FARC a “cambio de nada” encontraría su justificación en la abusada retórica anti-estadounidense: según Chávez, las FARC se han convertido en una “excusa del imperio estadounidense para amenazarnos a todos nosotros”. Para desmontar la necesidad de mantener bases militares en Colombia y en toda la región, el primer paso sería la liberación de los rehenes. Finalmente, el presidente venezolano ha aprovechado para pedir a países e instancias internacionales que, una vez liberados, los retenidos garanticen el cumplimiento de acuerdos de paz duraderos.

Como pasa frecuentemente, las palabras de Chávez generan perplejidad; sus declaraciones polémicas e incitantes no siempre son respaldadas por las acciones y la mayor parte de las veces están influenciadas por el simple hecho de animar una retórica provocativa y anti-estadounidense. En una mediación tan complicada, parece difícil creer que las palabras del presidente venezolano vayan a conseguir la rendición sin condiciones de la guerrilla, sobre todo, considerando las condiciones de la oferta. El camino hacia la paz en Colombia resulta aún largo.

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