Desembarcó el PSV Eindhoven en la capital española inmerso en una suerte de entremezcla de incertidumbre doméstica y definición en el orden de prioridades para con sus objetivos de temporada. La otrora cuna de arribo del talento latinoamericano al Viejo Continente enfrentará el próximo domingo un duelo directo por el título de su liga, ante el Ajax de Amsterdam, después de que su candidatura sufriera un resbalón notable al empatar en casa frente al Herenveen. Así, ante el replanteamiento de situación, pues las opciones de repetir participación en la Liga de Campeones pasan más por el desempeño endógeno que por la épica continental, el bloque tulipán tomaba la temperatura a sus pretensiones desprovisto de complejos a su llegada a la ribera del Manzanares. En una semana trascendental se cruzaba un Atlético de inercia exponencial. No iba a resultar sencillo alcanzar la superviviencia y distribuir los esfuerzos con el fin de alimentar el liderato ante el enemigo íntimo. Se trataría, pues, de reproducir el pelaje rocoso que atragantó la ida a los colchoneros y detectar las fisuras de la urgencia madrileña, cimentando el respiro por la vía de la transición escurridiza, para acercar la clasificación a un paisaje menos utópico. El regreso del goleador Luuk de Jong (25 dianas en 35 partidos) y el tapón procurado a la meta propia en el envite previo elaboraban buena parte del optimismo neerlandés.
Philip Cocu, pieza medular del Barcelona de Van Gaal y astuto técnico, compareció en la sala de prensa del Calderón para diagnosticar su hoja de ruta de cara al enfrentamiento de este martes. Y abrió fuego abordando el contexto propio y ajeno. "Después de perder puntos nosotros (en la Eredivise), que haya perdido también el Ajax hace que la sensación sea mejor (gracias al pinchazo del rival se mantienen con un punto de ventaja en la cima clasificactoria) y traemos esa buena sensación a este partido, pero esto no quiere decir que no vengamos motivados de por sí", precisó para, de inmediato, dibujar su percepción del marco de la batalla: "Ya hemos jugado en este tipo de ambientes y en estadios grandes. Esto es precisamene lo que necesita el jugador, para animarse más con esa energia, por lo que debería ser una motivación extra".
"El único partido que jugué en este campo como futbolista (nueve amarillas y él mismo terminó expulsado- es un ejemplo de la intensidad y la fuerza con la que se juega en el Calderón. En los ultimos años esto ha ido a más, bajo las ordenes del 'Cholo'. Tenemos que ser capaces de seguir ese ritmo, porque hay mucha calidad e intensidad aquí", ahondó.
Cocu, que esquivó las cuestiones relativas a los nombres que pondra en liza, explicó que "he visto muchos partidos el Atlético y conozco su calidad y manera de jugar". "Pero lucharemos por nuestro objetivo, que no será fácil, por lo que debemos crear oportunidades", avanzó antes de verbalizar que contempla un partido cerrado de camino a los penaltis. "El empate a cero del Celta que les eliminó (en Copa) es un ejemplo de cómo se puede hacer, y queremos pasar, si es en la prórroga y jugar al cero a cero y penaltis, que sea así. Pero jugar a empatar es difícil y tenemos que jugar al fútbol y no sólo defender, senenció.
"El Atlético es más favorito y tiene la ventaja de jugar en casa. Es un gran equipo. Lo que nosotros podemos hacer es luchar para pasar, ya que no es imposible", manifestó antes de regresar al complicado calendario y abandonar la sala de prensa para aleccionar a los suyos sobre el verde en la última sesión antes del enfrentamiento. "Es muy distinto el partido contra el Ajax. Lo jugamos el domingo, así que hay tiempo suficiente para recuperar. Vamos a dar todo lo que tenemos en el partido de mañana, con mucha ilusión. Mañana tenemos la oportunidad de pasar, y lo vamos a intentar. No pensamos en el partido del Ajax", reiteró como si buscara plasmar el mantra de concentración distribuida.
Guardado: "De este Atlético se teme el equipo, pero se puede ganar creyendo"
El ordenador del bloque visitante, Andrés Guardado, analizó el peso de la empresa a frontar con la seriedad y naturalidad de su juego. "Tuve la suerte de jugar mucho aquí, con Depor y Valencia, pero esto es la Champions y es diferente", expuso para especificar que "a partir de la llegada del 'Cholo', el ambiente del Calderon ha cambiado, porque es el mismo Simeone quien hace que la gente se meta en el partido". "Lo que te pueda decir se queda corto para lo que se vive en un estadio como éste y el partido de mañana es diferente porque se juegan muchas cosas", confesó tras su saludo.
"Sabemos lo difícil que es porque es la mejor defensa de Europa y va a ser muy complicado, pero creemos en nuestro potencial y habilidades" señaló antes de subrayar que "la eliminatoria se puede ganar creyendo en nuestro potencial". "Somos muy ofensivos y pocas veces nos quedamos sin marcar, por lo que tenemos que aferrarnos a eso y no podemos cambiar drásticamente nuestro estilo", reflexionó. "Hay que jugar de la misma manera, aunque tomando nuestras precauciones, enfocarnos en lo que hacemos y aprovechar nuestras cualidades, porque el estadio presiona pero no juega", sentenció.
"Simeone dijo hace un par de días que hasta Messi necesita un equipo. De este Atlético se teme el equipo, por eso son lo que son y han coonseguido lo que han conseguido. Ha construido un equipo por encima de las grandes individualidades que tiene. Sabemos que es un gran equipo".
Se condujo el extremo reconvertido a generador central de fútbol después de reafirmar su ppercepción del duelo y remarcar la concepción general de la delegación neerlandesa desplazada: "Creo que ahora mismo no puedo pensar en otro rival. Tenemos toda la ilusión de clasificar y no nos pasa por la cabeza pensar más allá porque estamos a horas de jugar un partido muy importante". Con la Liga, y el pasaporte a la élite continental, en juego, el discurso del PSV suscribe el 100% de motivación y compromiso a una cita que consideran óptima, la de este miércoles. Además, entregan el favoritismo y esconden sus cartas de cara a la guerra de guerriillas que se plantea. Piel de cordero y tono prudente. No obstante, en estos cinco días se pone en tela de juecio la cosecha de todo el curso. No es para menos.