La dirigente de Ciudadanos está en boca de todos. Como portavoz de su partido en el Parlamento de Cataluña, barrió materialmente a los plañideros Carles Puigdemont y Oriol Junqueras que se quejaron ante los diputados del poco dinero que les otorga el Gobierno central. Según ellos, España está dedicada a asfixiar económicamente a Cataluña. Inés Arrimadas desbarató las manipulaciones del presidente y el vicepresidente y les recordó que los dineros destinados al bienestar de los catalanes se han despilfarrado con la aventura del secesionismo.
“¿Son ustedes conscientes -preguntó Arrimadas- de que dentro de Cataluña hay unas desigualdades entre diferentes ciudades, entre diferentes comarcas, entre diferentes barrios de una misma ciudad, mayores que entre Cataluña y cualquier otra Comunidad Autónoma de España?” Y añadió: “¿Ustedes se imaginan a los representantes de los barrios ricos de Barcelona diciendo estos mensajes que ustedes lanzan con el resto de España?”
La consolidación de Ciudadanos en la vida política española se debe a dirigentes como Inés Arrimadas. Frente a la cachaza y la lenidad con que Mariano Rajoy se ha enfrentado en los últimos años al órdago secesionista catalán, Ciudadanos ha demostrado claridad de ideas y energía. El votante del Partido Popular prefiere la unidad de España al beneficio económico. Por eso en las elecciones del 20-D se trasvasó un elevado número de votos desde el PP a Ciudadanos.