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El terrorista huido de Zaventem es el mismo que fabricó los explosivos de los atentados de París

LOS DOS KAMIKAZES, IDENTIFICADOS COMO LOS HERMANOS EL BAKRAUI

EL IMPARCIAL | Miércoles 23 de marzo de 2016
Najim Laachraoui, relacionado con el 13-N y buscado por la Policía belga.

La Policía belga ha identificado a los tres presuntos autores de los atentados del martes en el aeropuerto de Zaventem. Se trata de los hermanos El Bakraoui, que se cree que se inmolaron en las dos explosiones registradas en la zona de facturación, y de Najim Laachraoui, cuya identidad se dio a conocer tras la detención la pasada semana de Salah Abdeslam como el presunto autor de los explosivos que Abdeslam y los suicidas de París utilizadon el 13-N.



Ya en la jornada del martes se sospechaba que Laachraoui podía estar relacionado con los atentados de Brusela después de comprobar su vinculación con Abdeslam y considerar la Policía que el detenido estaba preparado para atentar. Con la imagen de los tres sospechosos que captaron las cámaras de seguridad del aeropuerto, gracias en buena medida al testimonio del taxista que los trasladó hasta la terminal, las autoridades han confirmado que el hombre vestido de blanco, el único que se cree que no detonó su explosivo y huyó del escenario del atentado, es Laachraoui.

Así lo asegura el diario La Derniére Heure, que subraya que los servicios de inteligencia y los agentes buscan "activamente" a este hombre, de 25 años. El ADN de Laachraui, vinculado presuntamente a los atentados de París del 13 de noviembre pasado (13-N), ha sido encontrado en "material explosivo utilizado en los atentados" galos, en los que fallecieron 130 personas. El hombre partió a Siria en febrero de 2013 y estaba en búsqueda desde el pasado 4 de diciembre.

En un control a principios de septiembre en la frontera húngaro-austríaca fue identificado con el nombre falso de Soufiane Kayal, momento en el que estuvo acompañado por el presunto cerebro del aparato logístico de los atentados de París, Salah Abdeslam, capturado el pasado viernes en Bruselas, y de Mohamed Belkaïd, un argelino de 35 años abatido por la policía en la redada de la comuna bruselense de Forest, el pasado 15 de marzo.

Había alquilado bajo su nombre una vivienda en la comuna belga de Auvelais, que sirvió para preparar los atentados de París. Los investigadores también le acusan de haber estado, junto con Belkaïd, en contacto telefónico con kamikazes la noche del 13-N. Según los expertos, hay una "fuerte probabilidad" de que Belkaïd fuera el destinatario de un mensaje corto en el que se decía "hemos partido, comencemos", enviado el 13 de noviembre por la tarde a uno de los kamikazes de la sala de espectáculos Bataclan de París desde un teléfono localizado en Bélgica.

Laachraui era, según los medios belgas, el responsable de la confección de los cinturones explosivos utilizados en los ataques de la capital francesa, un extremo que rehusó confirmar la fiscalía. El ADN de Laachraui se encontró en al menos dos de los cinturones explosivos: uno utilizado en la sala de conciertos Bataclan y otro en el estadio de Francia, lo que quiere decir que esta persona los manipuló, y quizá incluso fabricó, según la cadena de televisión pública francófona RTBF. La policía encontró además las huellas de Laachraui en la vivienda utilizada en el barrio bruselense de Schaerbeek, donde se cree que probablemente fueron confeccionados los explosivos utilizados por los terroristas en París.

Los hermanos El Bakraoui

Mientas, dos hermanos que responden al apellido El Bakraoui y que estaban fichados por la policía han sido identificados como los kamikazes del aeropuerto, informó este miércoles la televisión pública francófona RTBF.

Jalid y Brahim El Bakraui, ambos originarios de Bruselas, estaban fichados por los servicios de policía por actos vandálicos, pero no por terrorismo. Uno de ellos, Jalid, había alquilado bajo una falsa identidad la vivienda de la calle du Dries en el barrio bruselense de Forest, donde el pasado 15 de marzo tuvo lugar un tiroteo en el que uno de los sospechosos murió y otros dos huyeron, entre ellos supuestamente Salah Abdeslam, implicado en los atentados de París y que fue detenido posteriormente.

Los hermanos El Bakraoui podrían ser los dos hombres a los que se ve, vestidos de negro, en la imagen facilitada el mismo martes por la policía, un fotograma recogido por las cámaras de seguridad del aeropuerto en el que se ve a tres personas portando carritos con maletas. Los dos presuntos kamikazes serían los situados a la izquierda de la fotografía, ambos con un guante en su mano izquierda que las autoridades sospechan les sirvió para esconder el detonador de su cinturón de explosivos.

Las fuerzas de seguridad han difundido nuevas imágenes de los tres presuntos terrorista, especialmente del ahora identificado como Laachraui, del que se han distribuido cinco fotografías.





Según el diario La Dernière Heure, los artefactos explosivos se encontraban dentro de las maletas que aparecen encima de los carros de equipaje en las imágenes. Este medio bruselense cita al alcalde de Zaventem, Francis Vermeiren, quien dijo que los tres presuntos atacantes del aeropuerto llegaron en taxi con maletas y dentro "estaban las bombas". Según la misma fuente, depositaron sus maletas en un carrito y las dos primeras bombas explotaron. La tercera bomba, según Vermeiren, fue puesta en una bolsa de viaje encima del carrito, pero al presunto terrorista "le debió de entrar el pánico, porque no explotó".

El testimonio del taxista

El plan original de estos hombres, que habían pedido un coche grande, indican los medios belgas, era viajar con cinco maletas a Zaventem y se enfadaron cuando llegó uno pequeño, en el que no cabían cinco maletas, según el relato del taxista, clave para la identificación de los sospechosos. Ello hace pensar que su intención era poner más carga explosiva en el aeropuerto de la que finalmente fueron capaces de llevar.

Después del ataque el taxista recordó a los tres sospechosos y llamó a la Policía, por lo que fue él quien llevó a las fuerzas de seguridad a la dirección en la que les había recogido en el distrito de Schaerbeek. En la vivienda se encontraron un artefacto explosivo, productos químicos y una bandera del grupo terrorista Estado Islámico (EI), según informó la Fiscalía federal de Bélgica en un comunicado.

Ahora se investigan también las cámaras de seguridad del metro de Bruselas para intentar averiguar quién o quienes colocaron las bombas que estallaron en la estación de Maelbeek, donde murieron una veintena de personas en pleno corazón del barrio europeo.

El último balance oficial de víctimas ofrecido por el Centro de Crisis, todavía provisional, permanecía este miércoles sin cambios por la mañana: al menos 30 muertos y cerca de 230 heridos. Una reunión gubernamental restringida tendrá lugar a primera hora de la mañana para pasar revista a la situación y decidir los homenajes a las víctimas y otros actos en el país, que ayer decretó tres jornadas de luto.

Aunque la alerta terrorista sigue a su nivel máximo (4), el Gobierno señaló que el objetivo es volver a la normalidad lo antes posible, por lo que está previsto que hoy todo el transporte público vuelva a funcionar de manera progresiva.

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