Si en el pasado Comité Federal del 30 de enero la dirección sucumbió a la presión de la andaluza y aceptó adelantar el Congreso, propuesto en principio para junio, al 20, 21 y 22 de mayo y, por tanto, la elección del secretario general al día 8 del mismo mes, es más que probable que ahora Sánchez juegue todas sus cartas para intentar retrasar la celebración del cónclave y mantenerse como candidato.
Si bien, para evitar que un movimiento desde Ferraz fuera visto como lo que aspira a ser, un blindaje de Sánchez, y desde la dirección anunciaron este pasado fin de semana que solo realizarían un movimiento en las fechas si así lo solicitaban las federaciones, este lunes ha sido la propia dirección general la que ha lanzado la propuesta de aplazar la celebración del 39 Congreso Federal con el fin de que la elección del secretario general no interfiera en las negociaciones sobre la formación de gobierno.
Sin embargo, Susana Díaz en los últimos días ya ha manifestado de nuevo –como viene haciendo entre su entorno del partido desde el 20D- su intención de serle rival, por lo que también pondrá toda la carne en el asador para conseguir mantener la fecha aprobada en enero.
Los defensores de aplazar la cita socialista apoyan su inclinación en que, si se mantiene lo ahora previsto, el calendario orgánico socialista interferirá en el proceso de negociación en el que están inmersas las diferentes formaciones para intentar formar Gobierno, asunto que, para este sector, debe prevalecer como prioritario en estos momentos.
En caso de que se mantenga la fecha actual, ese calendario se pondrá en marcha el 11 de abril, día en el que se abrirá el plazo de presentación de precandidaturas para liderar el partido, que se cerrará el 14 de abril. La posterior recogida de avales por parte de los candidatos sucedería entre el 15 y el 25 de abril y el 8 de mayo se celebrarían las primarias a secretario general, en caso de haber más de un candidato y la ratificación tendría lugar dos semanas después.
Desde la dirección y los sectores críticos socialistas no se pronuncian de forma clara sobre ninguna de las opciones. De las pocas voces que se han pronunciado esta semana está el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, para quien "mal haría" el PSOE si decide "enzarzarse" ahora que "se está buscando un Gobierno".
El presidente aragonés, Javier Lambán, ha sido el único que ha defendido públicamente el aplazamiento del congreso hasta que se resuelva la investidura o se convoquen elecciones.
El último en pronunciarse al respecto ha sido Antonio Hernando este lunes, recordando que recordado que Sánchez ya ha anunciado que aspirará a la reelección y que no encuentra problemas en que pueda haber un segundo aspirante.
"Que se puedan presentar o pueda haber otras candidaturas entra dentro de la normalidad democrática", ha dicho el portavoz socialista en declaraciones en televisión.
Hernando ha evitado entrar a valorar los efectos de una posible pugna interna en estos momentos. "Yo estoy en lo que estoy, que es en intentar que haya gobierno y en que el Gobierno de Mariano Rajoy comparezca en el Congreso".