“Sánchez aplaza el congreso del PSOE para evitar el pulso con Díaz”, titula El País abriendo su portada. También destaca que “el líder socialista estrecha lazos con Ciudadanos antes de su cita con Iglesias”. Por su parte, “Rajoy rectifica y accede a explicar en el Parlamento la cumbre europea”. En la foto, “luto y dolor por el brutal atentado en Pakistán”, una mujeres lloran en un funeral. Más terrorismo: “Fiasco policial y crisis política tras los ataques de Bruselas”. El fracaso del plan estrella de ayuda a los parados, y el cumpleaños multitudinario de Vargas Llosa, también asuntos de portada.
En su editorial, ‘Un pulso aplazado’, el diario asegura que “el congreso del PSOE no tenía sentido ahora, pero el problema permanece”. “Se comprende la renuncia a discutir el liderazgo de Pedro Sánchez, a fin de restar dificultades adicionales a la formación de Gobierno y no contribuir a un desplome en la próximas elecciones en caso de que estas sean inevitables”, señala el medio. Sin embargo, pese a lo acertado del aplazamiento, también indica que el “que no se celebre el congreso es una prueba de que ninguna de las partes en disputa cuenta con fuerza suficiente para imponerse” y, por tanto, “el fondo del problema continúa intacto: se echa de menos un Partido Socialista unido, con un líder fuerte y una estrategia bien definida”.
ABC también abre con el pulso socialista por el poder, ilustrando su portada con un montaje que recrea una pared de ladrillo en la que el cartel electoral de Susana Díaz tapa el de Pedro Sánchez. El titular que acompaña, “Susana Díaz marca la agenda a Sánchez”, y explica que “su amago de disputar la Secretaría General lleva a Ferraz a desdecirse y pedir retrasar el Congreso Federal. ‘El líder socialista no tiene tan amarrados los apoyos como vociferan los suyos’, interpreta el PSOE andaluz”.
Ignacio Camacho también elige hoy en su columna, “Conspiración a plazos”, el pulso socialista. “Toda conspiración requiere una elección oportuna del momento y Susana Díaz no acaba de encontrar la suya”, empieza el columnista. “Los críticos de Pedro Sánchez, encabezados por Susana Díaz, llevan tres meses sin atreverse a liquidarlo (…) Esta es una conjura muy rara en la que los conspiradores negocian los plazos con su presunta víctima como los bancos con un moroso”. Dice de la presidenta andaluza que “no oculta sus ambiciones pero su carrera tiene problemas con los tiempos: lleva casi dos años pisándose a sí misma el calendario (…) Su proyecto es confuso: quiere mandar en el partido, pero no ser candidata, y para ello necesita que Sánchez falle en la formación de Gobierno y se vuelva a estrellar si se repiten las elecciones. Demasiados condicionales para una apuesta”.