Opinión

Sin Gobierno y sin futuro

TRIBUNA

Agapito Maestre | Miércoles 30 de marzo de 2016

Hablo con un amigo que sabe muy bien de que va este país y me espeta: “Es inaudito el esperpento que ha montado Sánchez con Iglesias. Es de coña que los de Podemos le pidan a Albert Rivera que se abstenga para un gobierno de frente popular. Mal estamos, pero lo peor está por venir. Mal está que no se saluden Aznar y Rajoy. Mal está que Sánchez engañe a Rivera con Iglesias. Mal está que no haya gobierno ni elecciones ya. Mal está la situación política, pero se pondrá aún peor porque se repetirán las elecciones con los mismos candidatos que presentaron el PP y el PSOE el año pasado. La degradación intelectual de nuestros políticos”, concluye mi amigo con una indignación propia de un hombre honrado, “no tiene parangón en la historia reciente de España.”

No sólo no le quito la razón a mi amigo, sino que le recuerdo la última fechoría de Rajoy: ha rechazado la invitación de Obama para tratar de combatir con más eficacia el terrorismo yihadista. Rajoy ha declinado ir a la reunión de Washington. Este hombre ha perdido todos los papeles. Rajoy rechaza representar a España, en la cumbre más importante de jefes de Estado y de Gobierno que organiza la Administración estadounidense. El mejor y más importante aliado de España, desde los años cincuenta hasta hoy, EEUU, ha sido ninguneado por Rajoy. Imagino que ese rechazo no le sentará bien a Obama. Rajoy se ausentará, junto a Putin, de la cumbre. El colmo.

Sin embargo, le comento a mi amigo, no veo que los medios de comunicación hayan criticado esa ausencia. Esto es más grave. Tiendo a pensar que la calidad intelectual de nuestros políticos es comparable a la inteligencia política de nuestros intelectuales y periodistas. Nuestra pobre opinión pública, esa que sale en los periódicos, las radios y las teles, no vale para nada. Se diría que cuando no son voces, palabras de los políticos emitidas por la boca de los periodistas, son solo ecos de los “argumentarios” elaborados por los partidos. Si los medios de comunicación no critican esta ausencia de Rajoy de la cumbre de Washington, entonces apaga y vámonos. Tenemos tanto futuro como los periodistas que comentan los crímenes yihadistas sin mencionar las culpas directas del propio islamismo. Sí, sí, en España, hay mucho iluminado que explica las causas por los efectos. La semana pasada, el sábado santo por la mañana, escuché a un periodista en un programa de la Ser que no tenía ningún reparo en criticar que Bélgica mandará aviones a bombardear el ISI. En efecto, decía el periodista de la SER que era absurdo combatir al terrorismo mandando aviones a bombardear el ISI. El gobierno belga había caído en el mismo error que Francia, Reino Unido y EEUU: repeler con la violencia la violencia. Así, decía este “pacifista” a palos, nunca entenderemos al terrorismo; es menester atajar sus causas que, según este muchachote metido a filósofo de la historia, no tienen relación alguna con el Islam. Leen bien, amigos, el terrorismo de los islamistas no puede analizarse por el islamismo. Nada tenía que ver con el Islam que esta gente nos mate en Europa y el mundo entero en nombre del dios de los musulmanes. Las causas del terror no está en los islamistas, según este señor, sino en la falta de educación de la población belga, el desempleo profundo de los barrios marginales de Bruselas, y, en fin, en las maldades que los europeos les infligimos a los terroristas… Cualquier motivo era aceptable, según el tertuliano de la SER, para explicar el terrorismo islamista, salvo que los terroristas perteneciesen a la religión de Mahoma.

Pues así vamos, amigos, los periodistas culpan al paro del terrorismo, y Rajoy se queda tranquilito en La Moncloa sin asistir a la cumbre de Obama para combatir al yihadismo. Vamos, sí, de mal en peor.