El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha lanzado un ultimátum de 15 días a doce comunidades autónomas para que retengan la disponibilidad de créditos, con el fin de corregir el déficit. En caso de que no lo hagan, tomará “medidas coercitivas”.
Montoro
se encuentra ensayando una nueva vuelta de tuerca para embridar el déficit. Tras
culpar a las comunidades autónomas de la desviación presupuestaria, ha amenazado con aplicar la
Regla de gasto a aquellas comunidades que no cumplan. Esta medida comportaría no permitir nuevos gastos a las autonomías,
hasta que no se produzca la liquidación del año anterior. El ministro ha enviado doce cartas a las comunidades incumplidoras para que que envíen un plan económico-financiero para garantizar que entran en la senda de moderación presupuestaria. Montoro ha reiterado que no se trataría de aplicar nuevos recortes, sino de no atacar nuevas partidas hasta que no se haya cumplido con las obligaciones de pago contraídas durante 2015.
España se encuentra inmersa en un protocolo de déficit excesivo y en los últimos años está pactando plazos para la reducción del desequilibrio presupuestario, que debería quedar por debajo del 3%, tal y como recogen los compromisos del Tratado de Maastricht.
Por su parte, la Generalidad
ha calculado ya que el ajuste que le pide el ministro de Hacienda es de, como mínimo, unos 1.000 millones de euros. Así lo ha declarado el secretario de Economía catalán, Pere Aragonès, en una entrevista para Cataluña Radio, que ha ejemplificado lo que supone el ajuste: equivaldría, ha dicho, a cerrar las prisiones durante un año y la administración de Justicia, además de los tres principales hospitales catalanes.
El vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, ha sido uno de los primeros en rebelarse y ha planteado que la exigencia de Hacienda para prever una retención de crédito para cumplir con el objetivo de déficit de 2015
"es inaplicable" y ha pedido que "aclare" y "concrete" la cifra, al tiempo que se ha negado a cerrar hospitales y colegios.Según ha indicado el también conseller de Economía en rueda de prensa, la Generalitat mantiene contactos "políticos" y "técnicos" desde primera hora de este jueves con el ministerio para que precise, tanto la cifra que exige al gobierno catalán que aplique como retención, como también los recortes en servicios básicos que propone, ya que lo que
no hará este último es "cerrar hospitales o escuelas"."No tiene sentido que Cataluña, que tiene el PIB más alto y que dedica más porcentaje a servicios sociales, al final sus partidas (presupuestarias) sean insuficientes y que el ministerio aún quiera imponer más recortes", porque
"esto es una discriminación flagrante", ha subrayado Junqueras.
Tampoco el Gobierno de
Cantabria no ha aplicado "de momento" ajustes ni bajara la posibilidad de modificar su presupuesto, para cumplir con las exigencias que pueda plantear el Ministerio de Hacienda en materia de cumplimiento del déficit.
Así lo ha asegurado el presidente regional,
Miguel Ángel Revilla, que ha vuelto a criticar al titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, al que ha acusado de dejar la "pelota" del déficit a las comunidades autónomas y a las que ha defendido como en "absoluto" culpables de la situación actual.
"De momento no hemos hecho ningún ajuste. Yo hasta ahora no tengo ninguna noticia de variar ese presupuesto", ha asegurado Revilla, a preguntas de los periodistas sobre una posible modificación de las cuentas regionales para cumplir con las exigencias que pueda plantear el Ministerio de Hacienda.
En cuanto a
Madrid, se ha mostrado más moderada y ha dicho que
estudiará "con detenimiento" y desde el compromiso con la "estabilidad presupuestaria" la carta remitida por el Ministerio de Hacienda a doce comunidades autónomas para emplazarlas a limitar el gasto y destinar la partida extra de la financiación autonómica a rebajar su exceso de déficit.
Fuentes del Ejecutivo encabezado por Cristina Cifuentes se han expresado así después de que la administración autonómica haya recibido la misiva.
Por su parte,
Asturias asegura cumplir con la deuda, el déficit y la regla de gasto que fija la ley de estabilidad presupuestaria, por lo que
no está dispuesta a que el departamento de Montoro le imponga nuevas medidas restrictivas del gasto, según la consejera de Hacienda, Dolores Carcedo.
Carcedo ha incidido en que si Asturias incumplió el pasado año con el objetivo de déficit fue por
cuestiones coyunturales, como el gasto para el pago de indemnizaciones a los afectados por la hepatitis C, pero no estructurales.
"La desviación de 2015 fue
debida a aspectos puntuales que se corrigen en el mismo ejercicio y, por lo tanto, no hacen falta más recortes para equilibrar las cuentas del Principado", ha dicho la titular de Hacienda, que ha anunciado que se pondrán en contacto en los próximos días con Montoro para conocer el alcance de las medidas restrictivas planteadas a las comunidades autónomas.
Mientras tanto, la consejera de Economía y Hacienda de la Junta de
Castilla y León, Pilar del Olmo, ha anticipado que, a falta de estudiarlo en profundidad, esta comunidad
"no está en disposición de recortar en ningún sitio", los en torno a 328 millones que Hacienda le ha comunicado que no podrá disponer en 2016.
Del Olmo ha insistido en que el presupuesto de la comunidad, cuyas líneas mandó al Ministerio de Hacienda antes de su aprobación, es "muy medido y calibrado", por lo que "si no saben" de dónde recortar se lo mandarán a Montoro para
que sea el ministerio el que diga de dónde se recorta.
En esta línea, la portavoz y vicepresidenta de la Junta, Rosa Valdeón, ha insistido en que en Castilla y León
"no va a haber ningún recorte", ya que no hay "más margen".
El déficit se reduce al 5% gracias a cambios contables de Eurostat
En el último momento, Montoro ha anunciado en la comisión de Hacienda que el déficit del conjunto de las administraciones públicas se ha reducido al 5% grancias a un cambio contable de Eurostat, relativo al uso del espacio radioeléctrico, que supone un recorte de 1.600 millones de euros de sobregasto.
La nueva normativa, que concierne a todos los estados de la Unión Europea, logra así bajar un 0,16% el déficit público.