El día de la negociación a tres ha llegado y parece que concluir cualquier tipo de acuerdo va a ser una tarea ardua y difícil. Acuden a ella PSOE, Podemos y C’s, cada cual con intereses muy distintos, sin muchas esperanzas de lograr un pacto de gobierno viable, y con el único objetivo común de intentar salvaguardar su imagen ante su militancia y sus bases de cara a unas futuras elecciones.
La situación política se ha convertido en un juego a tres en el que más que intentar acercar posturas, lo que pretenden es ganarse a la opinión pública, por lo que lo único que se puede vaticinar es que actuarán con la suficiente cautela para no dejarse electorado por el camino.
En este contexto, y después del agresivo tono con el que este miércoles se dirigieron los líderes de C’s y Podemos mutuamente en el Congreso ante el mutis de Pedro Sánchez, no parece que esta reunión se vaya a celebrar en un ambiente muy conciliador, susceptible de encontrar posturas comunes.
Los partidos son conscientes del hartazgo de la ciudadanía ante esta situación, y por ello quieren quemar el último cartucho, pero a sabiendas de que resultará muy difícil, si no imposible, que de esta tanda de negociaciones surja un posible gobierno.
El encuentro se celebrará a las 16:30 horas de este jueves en el Congreso y Pablo Iglesias, al frente del equipo negociador de Podemos, será el único candidato que acuda al mismo. Por parte del PSOE y C's únicamente se sentarán a la negociación sus respectivos equipos designados.
Lo que se pretende en la reunión como punto de partida es que Podemos apoye el documento de las 200 medidas “reformistas” acordadas previamente por PSOE y C’s. Los negociadores de PSOE y C’s no se plantean ninguna otra discusión ni debate en esta primera reunión más que presentar su pacto y que éste sea aprobado y validado por Podemos, por lo que no parece que en el día de hoy se vaya a sacar nada en claro.
Por otro lado, en Podemos abordan esta reunión de forma más optimista que sus compañeros de mesa y son conscientes de que tienen que ceder en varias de sus propuestas programáticas. Pablo Iglesias ha avanzado que su partido presentará al PSOE un documento con más "cesiones" en la reunión "a tres" que mantendrá este jueves con los socialistas y Ciudadanos, en la que apostará por un gobierno de coalición con el PSOEal que podría abstenerse Ciudadanos.
La formación de Pablo Iglesias pretende ganarse al PSOE, que Pedro Sánchez vea más atractiva y viable la propuesta de formar un Gobierno “a la valenciana” y que logre convencer a C’s de ello.
Se han barajado numerosos escenarios a los largo de estos más de 100 días de desgobierno, y ninguno de ellos parece que vaya a tener éxito en la reunión de esta tarde.
El primero de ellos y el favorito de Sánchez y el PSOE ha sido siempre el de conformar un Gobierno “del cambio” a tres con las fuerzas emergentes. Sin embargo, ni C’s ni Podemosse muestran dispuestos a constituir un Gobierno tripartito que garantice la investidura de Sánchez con 199 diputados. Según las continuas declaraciones de ambas fuerzas, aunque tienen consensos puntuales en lo que se refiere a la regeneración política, sus medidas económicas y sociales se sitúan en extremos opuestos, por lo que no parece que vayan a poder coincidir en el Ejecutivo.
En referencia a lo ocurrido en el Congreso de los Diputados, el PSOE no se muestra muy optimista ante esta vía tal y como ha declarado Carme Chacón. La diputada del PSOE y Secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE ha afirmado en RNE que lo ve "más difícil que ayer. “Pero sabemos que es una oportunidad que la ciudadanía quiere y ha demandado", ha asegurado Chacón, quien cree que el PSOE debe “ser capaz de llegar a una hoja de ruta con contenidos que supongan un mínimo común denominador" para alcanzar el "gobierno del cambio" y enviar al PP a "la casilla de la oposición y a la depuradora".
Igualmente la Secretaria de Estudios y Programas del PSOE, Meritxell Batet ha asegurado que su partido afronta la reunión con Ciudadanos y Podemos con "toda la voluntad de ser generosos" para intentar que haya un acuerdo, pero también con "el realismo de saber que es muy difícil" un pacto a tres bandas.
Otro de los escenarios sería que Podemos se abstuviera o votara a favor del pacto PSOE-C’s, y aunque la abstención de la formación morada resultaría insuficiente, Podemos se ha mostrado absolutamente en contra de otorgar su apoyo a un gobierno PSOE-C’s.
En el mismo sentido se ha pronunciado C’s respecto a apoyar por activa o por pasiva un posible gobierno en el que estuviera presente Podemos.
La única y última opción posible vuelve a ser un pacto de izquierdas que facilite la investidura de Sánchez, aunque no parece que esto se vaya a discutir en la inminente reunión, pues no van a estar presentes todas las fuerzas políticas necesarias para que ello ocurra.
Huelga decir que esta no es la opción deseada por el PSOE, y menos aún por los socialistas andaluces, pues para lograr un pacto de las fuerzas progresistas se necesitaría el apoyo de las fuerzas independentistas. Sin embargo, este escenario ha vuelto a cobrar cierta relevancia después de que este miércoles se conociera que Sánchez tuvo una reunión secreta con Junqueras este pasado 15 de marzo.
De todas formas esta opción parece inviable, ya que las directivas del partido de Andalucía, Castilla la Mancha, Aragón y Extremadura se muestran frontalmente en contra y su rechazo ya fue asumido por el Comité Federal.
Así pues, no parece que esta primera reunión vaya a ser ni mucho menos determinante para la formación de un posible gobierno, si bien hay voces más optimistas que afirman que es una buena oportunidad para acercar posturas que eviten unas futuras elecciones, cosa que por otra parte parece cada vez más evidente ante el panorama político nacional.