"Dios era más madre que padre", decía Juan Pablo I. Por R. Ortega
Hoy más que nunca, la mujer es la protagonista diaria de nuestra historia. La crónica religiosa tiene esta semana muchas e importantes noticias que recoger, como el
documento del Papa sobre el Sínodo de la Familia, interpretado de diversas maneras,
según "el cristal de quien lo analice", o las
manifestaciones del cardenal Bĺázquez, el pasado miércoles en la sede del diario
La Razón , donde dijo claramente lo que piensa la cúpula de la Iglesia española, sobre la
situación política en nuestro país. Por todo ello,
prefiero hablar de la mujer, pues en Jerez de la Frontera, se han celebrado este fin de semana las XI Jornadas Católicos y Vida Pública, bajo el título "Mujeres en la historia"
He tenido la fortuna de conocer de cerca a los últimos Papas y a todos, sin excepción, les interesó el papel de la mujer en la sociedad. Recuerdo el Angelus,
el último de Juan Pablo I, antes de su muerte, cuando afirmó que
"Dios era más madre que padre", palabras que llenaron de intranquilidad a más de un curial, o la carta pastoral de San Juan Pablo II, de junio de 1995, en la que otras cosas decía: ¡ cuántas mujeres han sido y son más tenidas en cuenta por su aspecto físico que por su competencia, profesionalidad, capacidad intelectual, riqueza de de su sensibilidad y en definitiva por la dignidad misma de su ser!". O las del
Papa Francisco, cuando ha asegurado que " sufre" cuando ve que en la Iglesia y en las organizaciones eclesiales se reduce el papel de las mujeres solo a la "servidumbre".
Todo esto se ha tratado en estas Jornadas que ha contado con mujeres como ponentes, como
Rosario Sáez Yuguero, Rectora de la Universidad Católica de Ávila, o
Natalia Sanmartín Fenollera, periodista y escritora. Unas Jornadas que han estado marcadas, como deciamos, por "el papel fundamental de la mujer en la sociedad, y que ha recordado FRANCISCO en el documento "La alegría del amor" y que, como hemos señalado al inicio de esta crónica semanal, se hizo público el viernes.
El Papa dice textualmente: "Destaco la
vergonzosa violencia que a veces se ejerce sobre las mujeres, el maltrato familiar y distintas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza mssculina sino una cobarde degradación".
Cerramos, pues, esta crónica con el homenaje a las mujeres, siempre, y recordando dos nombramientos: el de
Gerardo Melgal, hasta ahora obispo de Burgo de Osma-Soria, como nuevo prelado de Ciuda Real, sustituyendo a Antonio Algora; y el del hasta ahora obispo de Plasencia,
Amadeo Rodríguez, como nuevo obispo de Jaén en sustitución de Ramón del Hoyo. Felicidades.