El corazón perplejo

Y POESÍA CADA DÍA

Sábado 26 de enero de 2008
EL CORAZÓN PERPLEJO

Desventurado corazón perplejo, inconsecuente corazón, no dudes.
No tiembles nunca más por lo que sabes,
no temas nunca más por lo que has visto.
Calamitoso corazón,
alienta.

Aprende en este ahora
el pálpito que vuelve con lo eterno, para latir conforme en valentía.
Los números del mundo están cifrados en la clave de un sol tan rutilante
que te ciega los ojos si calculas.
Ciégate en esperanza,
errátil corazón,
suma los números.
Un orden en su imán te está esperando.

Desde el final del tiempo se levanta
un ácido perfume de hojas muertas.
Respíralo y respira su secreto.
Abre de par en par tu incertidumbre.
No permitas
que encuentre domicilio la tibieza,
ni que este inescrutable amor oscuro
cometa el gran pecado de estar triste.
Acógete a ti mismo en tus entrañas
con tu abrazo más fuerte,
tu mejor padre en ti, tu mejor hijo,
gobierna tu ocasión de madurez.

Insiste una vez más
aspira en estas rosas
su pútrido fermento enamorado.
En este desvarío de tu voz
se desnuda el enigma, transparece
la recompensa intacta de estar siendo.

Aquí estamos tú y yo,
altivo corazón,
en desbandada.
A fuerza de caer, desvanecidos,
y a fuerza de cantar,
enajenados.


Carlos Marzal nació en Valencia en 1961 y es una de las voces poéticas españolas más sólidas del panorama. Ligado en lo personal al grupo de la Generación del 50 -amigo de Ángel González- su obra se inscribe en la llamada Poesía de la Experiencia. Entre sus títulos más destacados sobresale "Los metales pesados", en poética, y "Los reinos de la casualidad", una novela que a finales de 2005 sorprendió a la crítica. Ha recibido el Premio de la Crítica 2002, Premio Nacional de Poesía 2002, por «Metales Pesados» y en el 2003, Premio Loewe por «Fuera de mí».

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