El presidente de Manos Limpias, Miguel Bernad, detenido e internado en la prisión de Navalcarnero por participación en una presunta trama de extorsión a bancos y empresarios, habría comunicado a su entorno su deseo de disolver el sindicato y, con esto, desistir de todas las personaciones en causas, denuncias o querellas en las que ejercen acusación, incluida la del caso Nóos, que afecta a la infanta Cristina. Así lo informa este martes el diario El País, que asegura que Bernad habría expresado esta voluntad a las personas que le han visitado en los últimos días en prisión.
Según las fuentes consultadas por el medio, el presidente de Manos Limpias no habría hablado de este asunto aún con Virgina López Negrete, la abogada que interviene en el caso Nóos en nombre del sindicato y que ya expresó, tras la detención de Bernad, que tiene intención de seguir adelante con la acusación que mantendría a la Infanta Cristina en el banquillo.
Sin embargo, si finalmente Miguel Bernad cumple esta voluntad de disolver Manos Limpias, todas las denuncias y causas en las que se encuentra inmerso el sindicato desaparecerían con él, por lo que la Infanta, sobre la que solo recae la acusación popular de Manos Limpias, quedaría automáticamente libre de su implicación en la causa judicial de Nóos.
Otra causa en la que se encuentra actualmente inmerso el sindicato es la de los ERE de Andalucía, para la que el juez les ha dado cinco días para nombrar un abogado anunciando que, de lo contrario, les expulsará del caso. La juez comunicó el 19 de abril la necesidad de que Manos Limpias nombre un abogado y un procurador después de que el 13 de abril renunciarán los profesionales que ejercieron la representación durante cinco años en el caso de los ERE.
Este lunes también se resolvía la petición de archivo de la causa por apropiación indebida de 108.000 euros de dinero aportado por afectados de la estafa de Forum-Afinsa que se habrían repartido entre Bernad y López Negrete, y que ha sido rechazada.