Los Lunes de El Imparcial

Lola López Mondéjar: Cada noche, cada noche

NOVELA

Domingo 01 de mayo de 2016

Siruela. Madrid, 2016. 194 páginas. 15,90 €. Libro electrónico: 8,90 €.

Por Pepa Echanove



¿Y si la ficción tuviera vida propia más allá del espacio circunscrito de una novela? ¿Y si los personajes otrora inventados pudieran resucitar (en realidad nunca estuvieron muertos) y contar su propia versión de la historia? Lola López Mondéjar (Molina de Segura, 1958), escritora y psicoanalista con una amplia bibliografía de novelas, relatos y ensayos a sus espaldas, da vida en Cada noche, cada noche a uno de los mitos más controvertidos de la literatura universal: Dolores Haze, alias Lolita. Desde su publicación en 1955, la figura de la “nínfula” y la del perverso Humbert han dado lugar a las más variadas interpretaciones.

Precisamente Lola López Mondejar recupera ahora los hilos del personaje de Nabokov resucitándolo a traves del relato de su hija. ”Aunque nací mujer, soy el hijo que Lolita tuvo en la novela homónima, el niño que supuestamente nació muerto en el parto... Pero en esto, ya lo ven, como en tantas otras cosas, el tío Humbert mentía”. Dolores Schiller, la hija-narradora reivindica la inocencia de quien fuera su madre, Lolita, al mismo tiempo que rememora su acto de venganza contra H.H., el vicioso secuestrador vestido con piel de cordero. He venido aquí para odiarle, y él solicita mi perdón…” ; “¿Qué arrogancia, qué inconmensurable orgullo llevan a un hombre a imaginar que una niña de doce años desea que la viole?”. Bajo distintos puntos de vista y gracias a una interesante y no menos compleja estructura narrativa, la autora nos ofrece un recorrido por la infancia de madre e hija, a través de sus respectivos diarios, junto a la narración en primera persona del presente de Dolores Schiller, víctima de una enfermedad terminal, y los recuerdos de los años en que tuvo contacto con H.H. en Suiza.

Alternando los tiempos y los lugares (entre Nueva York, Oregón, Montreaux y Zúrich), López Mondéjar consigue atraparnos en esta sofocante historia, que tiene elementos de novela negra, de novela psicológica, y de biografía novelada también. Una novela heredera de aquella otra brillante y rompedora novela, como hemos señalado antes, que marcó a toda una generación, en la que cada protagonista se mueve en un contexto y bajo un tono que le son propios. La conmovedora inocencia de Lolita (“Anoche vino un lobo grande y peludo. Un horrible lobo grande, peludo y viejo. Y tuve miedo”) se afirma en oposición al sórdido manipulador H.H. (“Usted indaga en mi mente como yo hurgué en la carne joven. ¡Qué desfachatez!”). Y, entre una y otro, la madurez solitaria, serena y reflexiva de la narradora (“Envejece antes quien no ama. Y yo he amado poco. El corazón se encoge cuando el amor no circula por sus arterias...”).

Cada personaje está dotado de una voz particular, de un alma, y aquí reside el gran mérito de la autora, quien demuestra un profundo respeto hacia cada uno de ellos, al tiempo que una indudable maestría técnica. La culpa, el odio, el perdón, la inocencia, la soledad, el amor, la muerte, la comunicación, la pederastia, la frigidez, el suicidio, la ausencia de la madre, el proceso creativo, son algunos de los muchos temas “clínicos” que interesan al mundo de la psicología y del psicoanálisis y que subyacen en este libro de Lola López Mondéjar, para gran regocijo de sus lectores habituales y futuros.