En declaraciones a Intereconomía recogidas por Efe, Rajoy ha asegurado que quiere "hablar con la gente y ver cuál es su disposición", porque siempre ha defendido "un partido unido en torno a unos principios, unas ideas y una estrategia".
En ese sentido ha destacado que ha mantenido unido al partido en los últimos cuatro años, en unas "circunstancias difíciles después de lo que ocurrió en 2004", y ha subrayado que su voluntad "es la de integrar a todas aquellas personas que quieran colaborar lealmente".
Preguntado por si finalmente cree que no se presentará una candidatura alternativa a la suya en el XVI Congreso del PP, Rajoy ha respondido que lo desconoce y ha recordado que "todavía está abierto el plazo".
"Lo único que sé es lo que he leído en los medios de comunicación, sorprendentemente. Y nadie me ha dicho que quiera presentar una candidatura", ha manifestado el líder del PP quien no ha precisado si se refería a la decisión de Juan Costa de no presentar una candidatura alternativa, anunciada en una entrevista en "El Mundo".
Tras insistir en que las normas del congreso son las mismas que ha tenido el PP a lo largo de su historia, Rajoy ha asegurado que "si la gente no quiere presentarse es lógicamente porque cree que la candidatura anunciada tiene un respaldo mayoritario".
El líder del PP ha dicho que se siente "muy satisfecho, muy honrado, muy contento y dispuesto a estar a la altura de las circunstancias" tras los apoyos que ha recibido.
Aunque ha señalado que no sabe de cuántos avales dispone y que "igual que se dan se pueden quitar", Rajoy ha hecho hincapié en que se siente "enormemente respaldado" porque los militantes le han dado "muchas muestras de afecto y de apoyo a lo largo de estos días".
"Estoy muy contento. Somos un partido que, entre otras cosas, hemos demostrado que puede dar la batalla, que toma sus decisiones independientemente, que no está condicionado y que somos una alternativa real de gobierno", ha agregado.
El Gobierno debe negociar, pero no tiene que cederEl presidente del PP, Mariano Rajoy, dijo hoy que, ante los paros del transporte, el Gobierno debe sentarse a negociar, pero "no tiene que ceder", porque su obligación es garantizar la libertad de los ciudadanos.
Recordó que cuando gobernaba el PP en 2000, ocurrió algo parecido, pero hubo cuatro ministros (Agricultura, Fomento, Hacienda y Trabajo) que negociaron hasta las cuatro de la mañana y "fueron capaces" de resolver el asunto en un periodo "relativamente breve".
Rajoy acusó al Gobierno de "estar a la deriva" y dijo que, frente a las demandas de transportistas, pescadores y taxistas -éstos últimos tienen previsto movilizarse mañana-, lo que debe hacer en primer lugar es garantizar la libertad del resto de los ciudadanos y, en segundo, sentarse a hablar, "pero hay cosas en las que no se puede transigir".
También calificó de poco sociales la medida de los 400 euros, porque "los van a cobrar los presidentes de los bancos, pero probablemente no lo cobrarán los conserjes", y la subida eléctrica, ya que, como en el caso citado, "a un señor soltero, aunque rico, como tiene menos potencia contratada, le subirá menos".
Ante la situación económica, Rajoy dijo que el Gobierno "está superado", y añadió que peor que la crisis es que el Ejecutivo no tome medidas.
La crisis, dijo, es "mala e irá a peor", aunque "vamos a salir" y el problema es saber "con qué daño saldremos y cuándo".