El PSOE-V cree "un error" no contemplar la candidatura conjunta.
Pedro Sánchez ha ganado la última batalla de la guerra que libra, desde que ascendió a la secretaría general socialista, con sus barones territoriales: el PSOE valenciano ha renunciado a ir en una candidatura común al Senado con Compromís y Podemos.
El secretario de Organización de los socialistas valencianos,
Alfred Boix, ha anunciado la decisión tras participar en la reunión de la
Comisión Federal de Listas en la sede de Ferraz en la que se ha analizado la propuesta del PSOE-PSPV. "Considero que es
un error de esta dirección no contemplarlo, pero dijimos siempre que esto no iba a ser algo que fuera en contra de los órganos del partido", ha afirmado Boix en declaraciones a los periodistas en Ferraz al término de la reunión.
Poco antes, el portavoz del PSOE en el Senado,
Óscar López, había adelantado que
"no habrá sorpresa" con la lista que presenten los socialistas valencianos. López zanjaba así la controversia de los últimos días, a pesar de que el líder del PSOE-PSPV y presidente de la Comunidad Valenciana,
Ximo Puig, persistía apenas 24 horas antes en su idea de la coalición valenciana.
"Este asunto está resuelto. El PSOE ha tomado una decisión y es que vamos a presentar candidaturas del PSOE en toda España y no va a ir coalición con Podemos", ha garantizado López y ha añadido que
"no tendría ninguna coherencia" compartir listas con Podemos cuando no se ha negociado ningún programa electoral y el PSOE no comparte el proyecto político de la formación morada, como por ejemplo, su propuesta de un referéndum para Cataluña.
Según valoraba López,
Ximo Puig "conoce muy bien el funcionamiento del partido y es muy respetuoso", al asumir que puede elevar una propuesta, aunque es el Comité Federal, que se reúne este sábado para refrendar las listas, el que toma la decisión en última instancia.
Otro de los 'díscolos' del PSOE Javier Lambán, también confirmaba que no seguirá adelante con la alianza al Senado. Para
el presidente de Aragón, "el primer problema" en un hipotético pacto de PSOE y de Podemos es que la formación de Pablo Iglesias "quiere sencillamente aniquilar" al Partido Socialista. A su entender, se hace "difícil" establecer interlocución con Podemos debido a su heterogeneidad, a su "condición de amalgama" y a sus "contradicciones internas". Todo ello convierte a este partido en "un proyecto de poder" antes que en un "proyecto de gobierno".
De momento, Ferraz gana, y Sánchez sale reforzado a un día del Comité Federal.