Cultura

Feria de San Isidro. Un Roca firme y seguro que quiere ser el rey

FERIA DE SAN ISIDRO

Álvaro Ignacio Muñoz Cardona | Sábado 14 de mayo de 2016
Andrés Roca Rey sacó los máximos trofeos del sexto ante otra oreja obtenida por Talavante y el patrocinio de Castella que puso valor y ánimo.

Aparecieron las figuras de tronío y con ellas el cartel de “no hay billetes”. También aparecieron los toros de Núñez del Cuvillo, nobles pero faltos del picante que exige la plaza de Madrid a excepción del quinto que fue un “regalo” y también dos remiendos de Conde de Mayalde bruscos y con movilidad.

Abría plaza el torero que confirmaba alternativa Andrés Roca Rey. Ofreció variedad y quietud con el capote. Quite por ajustadas chicuelinas de Castella que incitaron las palmas, tafalleras por parte de Roca para responder al francés. Con la muleta, tras brindar a D. Juan Carlos I, se fue a los medios y muletazo por la espalda, tres seguidos abrochados con una arrucina que ligó con un cambio de mano y el de pecho. Distancia en los cites, largura en los trazos y verticalidad en la figura, firmeza en el ánimo, temple en las muñecas, y tiempo entre tanda y tanda. En el debe: algunos enganchones (hubo brisa) y demasiado espacio entre torero y toro. Expuso una barbaridad, puso la garra y chispa que le faltó al toro dejándose tocar los bordados de la taleguilla por los pitones. Bernadinas para concluir. Aviso.

Salió el sexto y Roca Rey trató de saludarlo a pies juntos, el toro empezó brusco, sin humillar y sin desplazarse y empujando de manso en el caballo para salir suelto. El quite por gaoneras fue ajustado y de una gran quietud. Brindis al público, moneda al aire y estatuarios para acabar con dos escalofriantes pases por la espalda. En los medios le bajó las manos y empezó el peruano a mandar en la embestida. Por ambos pitones aguantó las fieras embestida del toro, superó las miradas y lo llevó por donde quiso y a donde quiso, poderoso, valiente y firme. ¡Cómo arrea este torero! Viene a mandar y a llevarse el cetro del toreo. No se podía sacar más de un toro tan ayuno de clase. Se lo pasó cerca, por ambos pitones, por la espalda, por la barriga. Sensacional. Estocada a “topacarnero” dejándose llegar.

Castella recibió al segundo intentando el toreo a la verónica. El quite lo puso el siguiente: Talavante, lo bordó en el remate con “la media”. Brindó también a Don Juan Carlos como previo a un trasteo iniciado en la segunda raya con estatuarios y lances por abajo que llegaron al público. Conectó con los del tendido mientras el Cuvillo galopó. Entendió los tiempos y el ritmo de la faena. Se le acabó pronto la gasolina al toro y se acabó la conexión, se acabó el embestir y llegó el pasar, y cuando el toro pasa el tendido también. Aviso.

En el cuarto, cambiamos de hierro y el de Mayalde no permitió a Castella estirarse con el capote. El toro manseó en varas (partió la primera). A la muleta de Castella llegó pronto y galopón. Embestía con fiereza, con largura más por inercia que por bravura. Le faltó clase para la muleta otrora poderosa de Castella. Faltó transmisión para encandilar al público. Quizá con más tiempo entre tanda y tanda, quizá con tandas más cortás, quizás, quizás, quizás..

Talavante no pudo realizar un saludo artístico, no lo permitió “el de D. Joaquín”. El toro fue muy protestado por flojo y mimado en el caballo. Talavante buscó el natural sin probar al toro, llegó al tendido. Ligó variar series con la izquierda que despertaron los olés. Con la derecha le dio distancia y suavidad, pero el toro rodó por el suelo. Bajó el tono el toro y volvió a caerse. Poco duró la ilusión de ver una gran faena, sólo apuntes.

En el quinto, un jabonero descomunal de Cuvillo, Talavante probó de todo con el capote y cató nada, embestidas rebañadas y malos augurios. En el caballo no cambió la impresión sobre el astado, andarín y mirón. En la primera arrancada se llevó la muleta de Talavante, rompiendo el estaquillador (dos rompió). Se dobló con él Talavante, sin descomponerse, aguantando tarascadas y calamocheos. Talavante le echó “un par” y le arrancó tres naturales y el de pecho a una embestida bruta y con genio. Dos tandas de naturales enormes por lo difíciles y rematadas con “el del desdén” de mucha emoción. La estocada de mucho mérito.


PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS

TOROS

4 Toros de Núñez del Cuvillo (1,2,3,5) Origen Domecq y 2 del Conde de Mayalde (4 y 6) Origen Ibán.

TOREROS:

Sebastián Castella (azul rey y oro): Estocada –Silencio-. Pinchazos y estocada –Silencio-.

2 Estocadas – Pinchazos y estocada –Silencio-.

Talavante (grana y oro): Pinchazos y media estocada –Silencio-. Estocada – OREJA-.

Roca Rey (verde esperanza y oro): Estocada -Ovación -. Estocada -2 OREJAS-.

INCIDENCIAS:

Feria de San Isidro. Lleno. Presenció la corrida S.M. D. Juan Carlos I. Toreros de tres nacionalidades: francesa, española y peruana. Destacó Trujillo con las banderillas.