A pesar del nuevo ataque de Maduro, esta vez a los medios españoles.
El ministro de Exteriores en funciones,
José Manuel García-Margallo, ha dado instrucciones para que el embajador español en Caracas,
Antonio Pérez Hernández, vuelva a Venezuela después de haberlo retirado en protesta por los "insultos" del presidente Nicolás Maduro al jefe del Gobierno, Mariano Rajoy. El pasado 8 de abril, el Gobierno elevó su protesta ante Venezuela tras los "intolerables insultos" de Maduro a Rajoy que
le llamó "racista, basura corrupta y basura colonialista".
En declaraciones a TVE, el jefe de la diplomacia española ha explicado que ha dado instrucciones para que el embajador vuelva, ha recordado que
está en el país el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y que el lunes viajará allí el líder de Ciudadanos,
Albert Rivera, un país en el que hay
400.000 españoles o con doble nacionalidad que "necesitan protección". Ha afirmado que Venezuela está en una situación "absolutamente imposible" y ha añadido que "tal y como está la situación hay que desplegar el servicio exterior".
Sin embargo, la decisión de Exteriores llega en un momento de tensión en el país sudamericano y con unas nuevas declaraciones de Maduro cargando contra España,
esta vez contra sus medios de comunicación, a los que acusa de participar en una campaña mediática internacional "de odio" contra su Gobierno, que tiene como objetivo justificar una intervención militar extranjera.
El Mundo y
El País se convirtieron en el objetivo español de sus críticas. "Son capaces de decir cualquier cosa (...) ¿Es que España no tiene problemas sociales? ¿Es que en España no hay problemas de empleo? ¿De estabilidad laboral? ¿De ingresos? ¿Es que en España no hay problemas de vivienda? ¿De seguridad? ¿De salud? ¿De educación? España es un paraíso", dijo.
Además, la noticia sobre el regreso del embajador español se produce poco después de la escalada de tensión entre Gobierno y oposición tras el estado de excepción decretado por Maduro y ante el que que la oposición ha llamado a la desobediencia. Los opositores, mayoría en la Asamblea Nacional desde los últimos comicios, insisten en el revocatorio del Presidente y han aprovechado la reciente llegada de tres mediadores internacionales,
José Luis Rodríguez Zapatero entre ellos, para pedir su apoyo.