Sociedad

FOCASA exige la liberación de cuatro chicas retenidas en los campamentos saharius de Tinduf

FÓRUM CANARIO SAHARAUI

Victoria Gómez Chacón | Viernes 20 de mayo de 2016
La asociación Fórum Canario Saharaui (FOCASA) exigió este jueves con un acto en Madrid la liberación de cuatro jóvenes que, tras años residiendo en España con familias de acogida, permanecen ahora retenidas por sus parientes biológicos en el campo de refugiados saharauis de Tinduf.

Este jueves, la asociación Fórum Canario Saharaui (FOCASA) convocó en Madrid una rueda de prensa para exigir la liberación de cuatro chicas -una española y tres saharauis- retenidas contra su voluntad en los campamentos de refugiados saharaius de Tinduf (Argelia). En la rueda de prensa participaron el presidente de FOCASA, Miguel Ángel Ortiz, y las familias españolas de las "retenidas".



Maloma Morales de Mato, Darya Embarek Sema, Nahjiba Mohamed Belkacem y Koria Badbad Hafel son los nombres de estas jóvenes saharauis que comenzaron su relación con cuatro familias españolas de acogida en edad infantil a través de los programas “Vacaciones en Paz”, organizados por el Frente Polisario. Tras finalizar su estancia de vacaciones. las cuatro tuvieron que quedarse en España por motivos de salud. A pesar de la buena relación con las familias de acogidas, al cumplir la mayoría de edad las jóvenes quieren viajar al Sáhara para conocer sus raíces y a sus padres biológicos, que, una vez allí, las retienen. Según las familias de acogida, no se trata de casos aislados, sino que "hay más de cien, unas secuestras y otras retenidas".

“Queremos que se respete los derechos humanos” apostillaba el presidente de FOCASA, asociación desde la que reivindican la libertad y la situación en la que se encuentran estas mujeres, “víctimas de una tradición tribal”. Todas ellas tienen prohibido salir de los campamentos de refugiados de Tinduf para volver a España, donde residen legalmente desde hace años.

FOCASA insta y demanda a las demás asociaciones por la libertad de los derechos humanos que se tomen medidas urgentes. Solicitan a los organismos oficiales y centros que operan con el control del refugiado que se exija su liberación y que no se juegue con los sentimientos de estas chicas y sus familias de acogida, porque “tienen derecho a una libertad de movimiento al margen de cuestiones tribales y familiares”. El presidente de FOCASA insta a que se dejen a un lado los “condicionamientos políticos y que se respeten los derechos humanos así como la libertad de movimiento de estas personas”. “Hay que exigir dignidad a los saharauis” reivindicaba Ortiz.

Las retenciones de Maloma, Darya, Nadjiba y Koria marcaron la visita a los campamentos del Secretario General de la ONU para exigir que se libere y se regrese de inmediato a las tres primeras, así como la localización de Koria, que lleva desaparecida más de 5 años.

“Hay un denominador común en ellas y es que todas tienen problemas de salud, pero parece que esto a las familias les da igual. La mujer es un objeto y es propiedad del padre o del marido” postulaba el padre de acogida de Nahjiba. Bienvenida, madre de acogida de Koria, reiteró en varias ocasiones que “no son casos aislados" y que, además de las cuatro familias presentes en la rueda de prensa, "hay muchísimas más que están en la misma situación pero no se atreven a dar el paso por la represalias que puedan tener sus hijas allí”.

Las cuatro familias realizarán un viaje a los campamentos para hablar con sus respectivas familias e intentar averiguar qué ocurre. Además, hacen un llamamiento para que el cónsul español en Argelia “ayude a hablar con las familias biológicas”. “Pedimos al cónsul y al Gobierno que lo tramiten con el comisario y que nos expliquen qué está pasando. Queremos que el cónsul nos de ese permiso y nos acompañe” manifestaba la madre de Koria.

“Las retenciones y secuestros no son por motivos religiosos, son cuestiones tribales y el Polisario no tiene fuerza moral porque ellos están corruptos” apostilla el presidente de FOCASA. En esta línea Ortiz cree que el programa “Vacaciones en paz” está resultando ser un fraude para las familias de acogida.

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