Cultura

Feria de San Isidro. El confirmante José Garrido llama a la puerta

TOROS

Álvaro Ignacio Muñoz Cardona | Sábado 21 de mayo de 2016

José Garrido demostró que quiere abrir la puerta del escalafón y ser alguien en el toreo. Castella muy capaz para sacar muletazos donde apenas los había. El Juli no tuvo suerte en el lote.



PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS

TOROS

6 Toros de ALCURRUCÉN, de origen Núñez. Aburridísimos y decepcionantes.

TOREROS:

EL JULI (Hiedra y oro): Media estocada y descabello –Pitos-. Estocada –Silencio-.
CASTELLA (Ultramar y oro): Pinchazo y estocada – Ovación-. Estocada – Palmas-.
JOSÉ GARRIDO (Purísima y plata): Estocada – Ovación-. Pinchazo y estocada – Silencio-.

INCIDENCIAS:

Feria de San Isidro. Tarde calurosa. Lleno.

Confirmaba alternativa José Garrido y con el capote pudo saludar al toro con verónicas. En el caballo salió suelto y esperó en banderillas. La faena de muleta la inició de rodillas en el centro entre olés del público y rematando con el pase del desdén. Le dio distancia al de Alcurrucén y tiró de las embestidas ante la violenta embestida. Era difícil templar pero al mismo tiempo había mucha emoción y transmisión. Las manos de Garrido iban bajas en el toreo al natural pero el de lo Lozano no transmitía tanto. Volvió a tomar la muleta con la derecha, dando distancia, bajando las manos y aguantando parones hasta que fue arrollado y después desplazado por los pitones. El toro se apagó pronto y perdió la transmisión bajando el interés de la faena.

El segundo fue para el padrino, EL JULI, y con el capote no hubo manera. En el caballo manseó el astado y se le mimó; en banderillas cortó y esperó. Tras la ceremonia de devolución de trastos tomó la muleta El Juli y pasó a brindar a D. Juan Carlos. La faena la inició por abajo y se sacó el toro a los medios para comenzar con derechazos ante una incómoda embestida. Las embestidas tenían picante y los derechazos transmitían al público. Con la izquierda las embestidas eran más frías y deslucían el trasteo. Demasiado poco.

El tercero le correspondía a Castella. El animal comenzó frío, algo normal en este encaste, y salió suelto del capote. El animal ponía la cara humillada pero se frenaba a mitad de la embestida. Costó muchos capotazos que llegara al caballo del que salió suelto, Garrido le hizo un quite por chicuelinas y en banderillas también esperó a los toreros. Castella hizo las cosas bien (ya desde el capote) y trató de darle suavidad a la muleta lo que le permitió arrancar una tanda por la derecha en la que aprovechó las embestidas galopadas del toro. Dos tandas, no hubo más, el toro se vino abajo en cuanto se vio podido y sólo permitió dos naturales más. Aviso.

El Juli saludó al cuarto sin mucho lucimiento, perdiéndole pasos y rematando con una media verónica. En el caballo se dejó pegar el de Alcurrucén y en banderillas dejó la cara levantada. El Juli le empezó la faena por abajo, para mandarle y someterle. Logró desplazar la embestida protestona del toro ligando los muletazos. Por la izquierda el toro se frenaba mucho y el esfuerzo del torero se quedaba en nada.

Al quinto lo había de lidiar Castella y con el capote logró algún lance con gusto. Lo trató bien para llevarlo al caballo donde se le trató con mimo. Antes de los garapullos trató de hacerle un quite por chicuelinas que fue aplaudido. En banderillas el colorado anteado y ojo de perdíz tampoco mostró clase y destacó la brega de Chacón. Brindis al público y el clásico pase cambiado de su tauromaquia inició el trasteo con la zurda que resultó enganchado. Con la derecha instrumentó una tanda lenta, templada y bella rematada con uno de pecho que el toro tomó a regañadientes. Y eso fue todo, después algún muletazo suelto y nada más; muy superior el torero francés a su oponente cuadrúpedo.

Cornetillo, el sexto, era la esperanza de la tarde en las manos de Garrido; el toro fue protestado por el público y recibido con una verónica a pies juntos. En varas nada nuevo bajo el sol, el quite un farol de rodillas en los medios, el segundo tragando paquete, el tercero con el capote por detrás y remató con una larga cambiada de rodillas, se jugó las p… y dejó claro que quiere que la gente lo tenga en cuenta. En banderillas reservón y con el morro por las nubes. Brindó a D. Juan Carlos y tomó la muleta en la que puso mando y sometimiento. Dio distancia al toro que se quedaba corto y daba cabezazos. Bien el torero y aburridísimo el toro. Le arrancó un circular y poco más. Así no se puede.

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