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Bruce Willis: "Tengo una calva que me da mucho sex appeal"

entrevista

Jueves 12 de junio de 2008
Volvió por sus fueros, como en sus mejores tiempos y más terrorífico que nunca…
(Carcajadas) ¡Es que los años no perdonan! Y, aunque sigo teniendo cara de niño bueno, la experiencia que me ha dado la vida deja huella. Ese personaje lo sabe, así que absorbió para él ese matiz de mi personalidad…

No me intentará decir que, después de tanto interpretarlo, ya son una sola persona..
No se lo voy a poner tan fácil, porque tendría la entrevista resuelta, pero no cabe duda que personaje y persona acaban teniendo puntos de encuentro (risas). Ahora contesto en serio, sin ironía. Llevo veinte años siendo McClaine ¡y me ha marcado mucho!, no sólo en el desarrollo de mi carrera sino en mi calidad como persona.

Que le ha cambiado la vida, vaya.
Pues casi, porque cuando acepté hacer ese personaje ¡nunca imaginé lo que el destino me tenía preparado! Sabía lo que era el éxito, porque lo viví intensamente a raíz de la repercusión televisiva de “Luz de luna”, pero McClaine me abrió la puerta grande del cine y, de la noche a la mañana, me vi convertido en el héroe de millones de personas.

Ahora tendría más competencia, porque Bond y Bourne están pisando fuerte…
¡Bond es mayor que yo! (risas) Sé lo que es competir con él, pero nunca me hizo sombra porque su estilo no es el mío. El mundo de los espías es de lo más variopinto. Bond ya era una leyenda cuando yo irrumpí con "La jungla de cristal"... y Bourne lo ha hecho después. Era tarea difícil poder hacerme un sitio en este mundillo… pero ¡ya ve!, después de veinte años, sigo teniendo mis seguidores.

Yo diría que, como ocurre con los buenos vinos, ha mejorado con los años.
¿Me está llamando mayor de una manera educada? Le aseguro que la gente de mi generación sabemos lo que es madurar con elegancia (risas). Cuando me miro al espejo me gusta lo que veo, casi más que unos cuantos años atrás. Tengo unas arrugas que son el reflejo de mis vivencias y... una calva que me da mucho sex-appeal! No me puedo quejar. Sé que mis seguidores me aceptan como estoy.

¿Se vive bien en la piel de un héroe?
La grandeza de esta profesión está, entre otras cosas, en la posibilidad de permitirte ser alguien totalmente opuesto a ti. Los polos opuestos se atraen y eso es lo que me pasa con McClaine. Es tan distinto a mí que me tiene encandilado. En estos veinte años ha ido evolucionando con los tiempos. Algunos espectadores de hoy son hijos de los que empezaron viéndome hace dos décadas. ¡Eso es excitante! El de ahora es un hombre más insidioso y letal. Yo soy mucho más vulnerable, menos frío, más humano.

¿Algo así como “el Zorro del siglo XXI”?
(risas) Me habían llamado de todo, menos “zorro” (carcajadas). Espero que no vaya con segundas!! Yo creo que soy una persona cálida, cercana, amistosa, pasional, muy entusiasta…

Le ha faltado añadir ligón. Su fama te precede...
Bueno… soy un hombre soltero, al que le gusta admirar la belleza femenina. No voy por la vida seduciendo de una manera enfermiza, pero tampoco puedo con los ojos tapados y desmintiendo rumores constantemente. Me gustan las mujeres ¡y qué! ¿es algo malo? No hago daño a nadie. Me gustaría encontrar una nueva compañera de viaje ¡eso es todo! Por eso tengo que llevar los ojos bien abiertos...

¿Le asusta volverse a equivocar?
Ese es el riesgo que se corre cuando uno acepta retos, pero no sólo en el amor sino también en la vida. No me gusta lamentarme, ni pensar en lo que pudo haber sido y no fue. No me tienta mirar atrás, así que no entro a valorar nunca las circunstancias que desembocaron en mi separación matrimonial. Me refugio en los buenos momentos y tengo presentes las cosas, que hice mal, para no volver a reincidir.

Sin embargo, Demi Moore y usted son ahora un ejemplar matrimonio de divorciados…
Somos gente civilizada... y eso es fundamental. Tenemos tres hijas que, con su presencia, nos recuerdan constantemente que construímos un pasado juntos. Ahora cada uno tiene su vida y ambos nos deseamos lo mejor mutuamente. El amor dio paso a la separación y, ahora, somos grandes amigos. Conseguimos rescatar los mejores sentimientos de cada uno. Eso hace posible que hoy podamos vernos y reunirnos sin problemas, como personas razonables que somos.

¿Benefició a sus hijas el que no vivieran una separación traumática?
Siempre hay que procurar proporcionarles el menor dolor posible a los hijos. Una separación ya tiene una fuerte dosis de fracaso, así que hay que salvaguardarles de ese sentimiento. Demi y yo quisimos que ellas siguiesen teniendo, dentro de lo posible, la misma vida de siempre. Cuando nos separamos, las niñas tenían una edad en la que se daban cuenta de todo, así que fue fácil hablar con ellas y explicarles la decisión. Siempre han tenido el cariño, el apoyo y la presencia de los dos, por eso todo ha sido más fácil...

¿Este trabajo es algo más que una pasión?
Actuar es parte importante de mi vida pero te aseguro, que si no la viviera con pasión, no podría dedicarme a esto, pero tengo claras mis prioridades. Mi familia está por encima de todo y, por supuesto, mi vida personal también tiene un lugar preferencial, porque necesito estabilidad afectiva para tener un equilibrio profesional.

¿Podría vivir sin esto?
Me he preocupado de tener mi vida muy llena por si fallaba como actor. He invertido bien, tengo mi grupo de música pero, sin lugar a dudas, actuar es lo que más me llena. Soy muy feliz metiéndome en la piel de diferentes personajes. Me siento muy afortunado, porque aún no lo sé todo. Después de casi treinta años en esta profesión, sigo aprendiendo cada día cosas nuevas. Siempre ha sido mi pasión, porque es el único camino que tengo para expresar mi creatividad. Sé que eso es un privilegio, que no todos los actores pueden conseguir... ¡No le puedo pedir más a la vida!