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Alta tensión en Francia por las huelgas contra la política de Valls

"NO SE MODIFICARÁ LA FILOSOFÍA DE LA REFORMA LABORAL", ADVIERTE

EL IMPARCIAL/Efe | Jueves 26 de mayo de 2016
La escasez de carburante y el riesgo de cortes eléctricos marcan el octavo día de paros.

Las acciones de la Confederación General del Trabajo (CGT) en las refinerías, los depósitos petroleros, y ahora también en las centrales nucleares, centraba la atención en este pulso con el Ejecutivo del primer ministro, Manuel Valls, que hasta ahora ha mantenido una posición de firmeza, aunque sin generalizar las acciones policiales contra los bloqueos sindicales.

Según dijo en las últimas horas el presidente de la Unión Francesa de Industrias Petroleras (UFIP), Francis Duseux, de las ocho refinerías que hay en Francia, cuatro están totalmente paradas, dos funcionan sólo parcialmente y las otras dos trabajan con normalidad.

En una entrevista a una emisora de radio, Duseux estimó en alrededor del 30% las 12.000 gasolineras del país que tenían agotados todos o algunos de sus tanques de carburante, y afirmó que la situación era "mejor" que el día anterior, cuando se había constatado que eran al menos un tercio.

Sobre el recurso a las reservas estratégicas, confirmado el miércoles por el Gobierno, recordó que aunque se haya consumido el equivalente a tres días, en esos depósitos hay el equivalente a 115 días, a lo que se suman las propias reservas de las empresa, que suponen un mes suplementario. Es decir, que en total son unos cuatro meses de consumo los que están almacenado, y al mismo tiempo se han incrementado las importaciones de carburante, en particular desde Bélgica y el Reino Unido.

En al menos 16 de las 19 centrales nucleares francesas (en las que se produce más del 75% de la electricidad del país) se votó la huelga, aunque la CGT puntualizó que eso no significa que se van a producir reducciones en la carga de generación. El sindicato que lidera las movilizaciones y que exige la retirada del proyecto de ley para la reforma laboral que se tramita en el Parlamento precisó, en todo caso, que hay tres centrales eléctricas térmicas (las de Cordemais, Gardanne y Porcheville) que sí han suspendido su actividad.

El secretario de Estado de Transportes, Alain Vidalies, admitió en una entrevista que en las centrales hay "una disminución de la producción", pero añadió que "felizmente todas las redes están muy interconectadas". Eso significa que "si tuviéramos dificultades de alimentación con nuestros recursos propios, podríamos importar en el exterior", añadió Vidalies, que sobre la cuestión del aprovisionamiento de las gasolineras "globalmente la situación ha mejorado" aunque en la región de París se mantiene "en tensión".

En cualquier caso, explicó que estos tres últimos días se han superado todos los récords de consumo, porque los automovilistas están llenando sus depósitos por precaución.

La huelga de dos días en los ferrocarriles, que según la dirección de la compañía SNCF este miércoles tuvo un seguimiento bajo, provoca este jueves menos cancelaciones de trenes. La Sociedad Nacional de Ferrocarriles precisó que de media se suprimen el 20% de los trenes de alta velocidad, un tercio de los regionales (en París los cercanías funcionaban casi con normalidad) y un 40% de los otros convoyes de largo recorrido.

En cuanto a las líneas internacionales, se estaban cancelando el 40% de los que conectan con España, un tercio de los que van a Italia y un 10% de los que conducen a Suiza. Por su parte, la situación era normal en los Thalys de París a Bélgica, Holanda y Alemania y en los Eurostar, entre la capital francesa y Londres.

Ante la huelga de los controladores aéreos, las compañías que operan en el aeropuerto de Orly (el segundo aeropuerto en importancia de la capital) habían tenido que disminuir en un 15% su programa de vuelos allí, lo que previsiblemente afectará a otros aeropuertos. Una circunstancia que ha marcado el inicio de este jueves en los aeródromos de Nantes y Rennes, con retrasos de entre 50 minutos y una hora y media.

Valls: "No se modificará la filosofía" de la reforma laboral

Mientras tanto, el primer ministro francés, Manuel Valls, ha dicho en las últimas horas que no retirará la reforma laboral a pesar de las protestas y, aunque admitió la posibilidad de introducir algún cambio, reiteró que "no habrá modificación de la filosofía general del texto".

Durante una entrevista, Valls descalificó por "irresponsable" la acción de la Confederación General del Trabajo, que lidera el movimiento contra su proyecto de ley, y aseguró que se van a "seguir desbloqueando" las instalaciones petroleras e industriales cuyos accesos han cerrado los piquetes de huelguistas.

Asimismo, al ser preguntado si podría recurrir a las disposiciones que permiten obligar a volver al trabajo a los huelguistas en caso de fuerza mayor, avanzó que "todas las posibilidades están encima de la mesa".

Valls también reconoció que "entre el 20 y el 30% de las gasolineras están cerradas o en dificultades" y que "son los franceses los que sufren por esta situación". Un panorama que, de continuar, "puede pesar sobre la economía francesa" ahora que el país lleva dos meses consecutivos reduciendo el número de parados.

El primer ministro afirmó que el proyecto de ley para la reforma laboral se acabará aprobando este verano y no descartó volver a recurrir el mecanismo para evitar el voto en la Asamblea Nacional, donde no tenía mayoría por la fractura en su propia formación, el Partido Socialista.


Jueves de manifestaciones

Por otro lado, la de este jueves será una jornada importante para evaluar el apoyo de las movilizaciones, ya que la Confederación General del Trabajo y el resto de sindicatos que exigen la retirada de la reforma laboral han organizado nuevas manifestaciones, que se sumarán a las huelgas intersectoriales.

Además, ha preparado para la semana próxima una batería de paros indefinidos en los ferrocarriles y en el transporte metropolitano de París, a los que se sumará otro de tres días (el 3, el 4 y el 5 de junio) de los controladores aéreos.

El inicio de la Eurocopa de fútbol, el 10 de junio, aparece como una fecha clave, porque según una encuesta publicada este miércoles, si las protestas tuvieran impacto en ese evento (con consecuencias negativas para la imagen del país), un 61% de los franceses consideraría responsable al Gobierno de Valls.

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