Sociedad

El Rey: “Sensibilizaremos al mundo sobre el agua”

en la inauguración oficial

Viernes 13 de junio de 2008
La Familia Real al completo, presidentes de países como México o Portugal, primeros ministros, el Gobierno español prácticamente en pleno, los representantes de las altas instituciones del Estado y diversos líderes regionales y locales asistieron anoche a la apertura de la Expo de Zaragoza.

La ceremonia comenzó a las nueve de la noche, contó con unas 5.000 personas invitadas y unos 700 periodistas acreditados procedentes de 46 países que han dado a conocer el acontecimiento al mundo. Por otra parte, al acto acudieron los Reyes, los Príncipes de Asturias, la Infanta Elena y los Duques de Palma, quienes han presenciado la apertura de la Expo. "Declaro inaugurada la Exposición Internacional de Zaragoza". Con estas palabras el Rey abrió a las 22.20 la muestra dedicada al agua y al desarrollo sostenible que durante tres meses acoge la capital aragonesa.

Antes de las palabras de Don Juan Carlos, las banderas de España y de la Oficina Internacional de Exposiciones fueron izadas, mientras sonaban los respectivos himnos, de forma simultánea en el interior del auditorio y en el mástil frente al Pabellón Puente, uno de los símbolos arquitectónicos de la Expo.

El Rey: “Sensibilizaremos al mundo sobre el agua”
El Rey manifestó que la Expo desea "sensibilizar al mundo sobre el agua como recurso precioso e insustituible para el hombre y la tierra". En el discurso pronunciado en la ceremonia inaugural, Don Juan Carlos resaltó que los contenidos de esta muestra "promueven la exigencia de gestionar y de conservar los recursos naturales, pensando en el presente y en las generaciones venideras, luchando contra el deterioro medioambiental y el cambio climático".

"Esa responsabilidad y ese compromiso a todos nos afectan", apostilló el Monarca, quien, citando a Octavio Paz, manifestó que "el agua habla sin cesar y nunca se repite".

La "mágica sonoridad del agua" protagonizará una Exposición Internacional donde se subrayará "el valor insustituible del agua como soporte de la vida y su función primordial para el desarrollo sostenible", además de ser una cita clave "para la proyección internacional de Zaragoza, Aragón y España entera".

El Rey valoró el "consenso" con el que han trabajado el Ayuntamiento de Zaragoza, el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Aragón y el Ejecutivo central para impulsar este proyecto y que es "el que ha guiado todo el trabajo".

Un esfuerzo que también han desempeñado miles de técnicos y trabajadores, autoridades, directivos, empresas e instituciones, a los que Don Juan Carlos agradeció su contribución, al igual que hizo con los voluntarios, "que con su generosidad han entregado lo mejor de su labor y su hospitalidad".

Cree el Rey que Zaragoza es un "ejemplo de envidiable patrimonio y de crecimiento diversificado y sostenible" y que ahora, con la Expo, potenciará su atractivo como destino turístico y sede de ferias y congresos.

Y de Aragón resaltó su "honda raigambre histórica y cultural, clave para entender la identidad de España, es ejemplo de importantes proyectos en su permanente avance y afán de profunda modernización".

La Exposición de Zaragoza "está llamada a ser todo un éxito, por la seriedad y profesionalidad de quienes la han levantado, por la intensidad del compromiso de quienes la han apoyado, y por el respeto y la admiración que sabrá despertar en quienes la visiten", ha apuntado.

Zapatero: El Ebro es patrimonio de todos
Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, resaltó que el Ebro es patrimonio de todos los españoles, y abogó por que el agua no sea motivo de conflicto, sino de solidaridad, cooperación y paz.

En su intervención en la ceremonia de inauguración, el jefe del Ejecutivo aludió al río Ebro, en cuyo entorno se ha montado la Expo, y dijo que es un símbolo de desarrollo sostenible y uno de los "grandes patrimonios de todos los españoles".

Rodríguez Zapatero, quien asistió al acto acompañado de varios miembros de su gabinete, afirmó que la muestra de Zaragoza es un "asunto de Estado" y que servirá para fomentar una nueva cultura del agua.

Tras dar la bienvenida al más de centenar de países participantes, Zapatero agradeció a los aragoneses que hayan "alentado" el proyecto de la Expo, un trabajo "bien hecho" que ha sido posible gracias a la coordinación "eficaz" y a la suma de esfuerzos. Se refirió, especialmente, a las obras "emblemáticas" de la Expo, como son el Pabellón Puente, la Torre del Agua o el Puente del Tercer Milenio.

Ha recordado Zapatero que las lluvias obligaron a modificar parcialmente el programa inaugural de la Expo, pero subrayó la necesidad de celebrar "este regalo del agua" a toda España.

Para el jefe del Ejecutivo, el Ebro es el "espejo" en el que quedan reflejadas todas las culturas, maneras de ver el mundo y espacios crecientes de convivencia. Un río que, a su juicio, se ha convertido en símbolo de progreso, de identidad, de futuro sostenible. Y, por ello, "no es casual" que sea la sede de la muestra.

El lema de la Expo, "Agua y desarrollo sostenible", es, dijo, una "poderosa llamada de atención" sobre un "desafío" que se debe encarar con "determinación", ya que 2.600 millones de personas carecen de sistema de saneamiento adecuado y millones de niños mueren cada año en el mundo al no disponer de agua en buenas condiciones.

"Permanecer pasivos e indiferentes" a este reto, "sería una equivocación de graves consecuencias", advirtió Zapatero, quien resaltó que no hay que herir a lo que cura, manchar lo que limpia y agotar lo que renueva, en alusión al agua.

"El agua es un bien imprescindible, frágil, poderoso, creador, generoso pero limitado" y "queremos que lo que es fuente de conflicto se convierta en ámbito de cooperación y de paz, porque necesitamos que lo que es principio de la vida sea motivo de solidaridad", apostilló.

Por ello, ha instado a ser solidario tanto con los que carecen de este recurso como con las generaciones futuras.

Para Zapatero, quien recordó que la Expo será un encuentro entre culturas, es necesario alcanzar grandes acuerdos en torno al agua y compromisos para abordar los dramas de hoy, así como establecer, a la vez, las bases de un futuro solidario y pacífico.

Dieciséis años después de la Expo de Sevilla, España es, según Zapatero, un país más avanzado y "más activamente participante" en el concierto internacional.

Si Sevilla alumbró una nueva etapa de la historia de España, continuó Zapatero, Zaragoza, con ese "mismo espíritu positivo", mira al futuro "proclamando que es posible un mundo mejor", pero "advirtiendo que éste no esperará secularmente, porque o emprendemos el viaje o no lo alcanzaremos".



Juan Alberto Belloch: “La Expo es el resultado de trabajo y entusiasmo”
"La Exposición Internacional 2008 es el fruto de una historia de amor con el proyecto, del trabajo intenso y entusiasmo de mucha gente", dijo el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, en la ceremonia de inauguración de la muestra.

En un discurso, Belloch relató la "intensa, difícil, apasionante y absolutamente hermosa" historia de amor que ha sido la puesta en marcha de la Expo, una idea que nació hace nueve años y para la que "no ha habido un solo día" en que esta ciudad haya dejado de trabajar para que aquella visión se hiciera realidad.

Ante los 1.500 invitados que siguieron la ceremonia en el Palacio de Congresos, el alcalde de la capital aragonesa destacó que para llegar a este día "el camino no ha sido fácil, ni nada nos ha sido regalado".

"Cada metro de ribera recuperada, cada dovela de los nuevos puentes, cada palmo de los grandes edificios emblemáticos de esta Expo, ha costado una cantidad ingente de tiempo, trabajo y entusiasmo", aseveró.

Para impulsar la Expo, la ciudad se ha inspirado, dijo, en "un cariñoso y sincero homenaje" a quienes hace doscientos años "dieron al mundo un ejemplo insuperable de heroísmo ciudadano y militar ante el poderoso ejército de Napoleón". Y también en "la admiración" hacia quienes, cien años después, decidieron honrar a los héroes de "Los Sitios" de la manera "más pacífica imaginable" con la organización la Exposición Hispano-francesa, que prefiguró la Zaragoza del siglo XX.

Según el alcalde, quien incidió en que 1808, 1908, 2008, "no son sólo fechas, son pasión contenida", advirtió que tampoco fue casual el tema escogido "Agua y desarrollo sostenible" porque aunque era un tema estratégico clave para el siglo XXI la clave fue que "el agua ha sido siempre, desde la fundación de la ciudad, parte primordial de nuestra razón de ser".

En este sentido, recordó que la ciudad aspira a convertirse en un permanente foro mundial de debate e intercambio de conocimiento sobre la gestión del agua para un desarrollo sostenible.

Realizada en un tiempo récord y destinada a perdurar en el tiempo, no disimuló su alegría y orgullo "por tener la fortuna de ser alcalde de una ciudad que ha sido capaz de hacer lo que parecía imposible".

Uno por uno fue dando las gracias a todos los que han contribuido a que este proyecto fuera realidad, desde los Reyes y los responsables de los distintos Gobiernos, a los organizadores de la muestra, entidades ciudadanas, a los ex alcaldes Luisa Fernanda Rudi y José Atarés, los funcionarios y todos los vecinos de la ciudad.

Marcelino iglesias: La Expo pretende transmitir la imagen de un “país moderno”
El presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, afirmó que la Exposición Internacional de Zaragoza pretende transmitir al mundo la imagen de un "país moderno y avanzado, optimista y ambicioso".

Durante su intervención en la gala, Iglesias subrayó que la Expo será la "principal imagen de España y Aragón ante el mundo durante los tres próximos meses" y supondrá para la Comunidad "un antes y un después".

Iglesias, quien inició su discurso diciendo que "hoy [por este viernes] es un día histórico", destacó que la muestra es una "síntesis de las transformaciones que han sufrido España y Aragón en los últimos años".

Arquitectura, ocio y análisis científicos son algunos de los grandes atractivos de la Exposición Internacional, que convertirá a España y Aragón en el "centro mundial de debate sobre el agua y el desarrollo sostenible" durante los tres próximos meses, enfatizó Iglesias.

El presidente aragonés recordó que las conclusiones que se obtengan de los debates servirán para elaborar la Carta del Agua de Zaragoza, "que debe ser un punto de despegue para encontrar soluciones a las dificultades que tiene buena parte de la humanidad para acceder al agua" y, por tanto, para garantizar su alimentación.

Iglesias, quien ha invitado a todos los ciudadanos a visitar Aragón este verano, dijo que la organización de la Exposición "en tan corto espacio de tiempo" ha sido posible gracias a la "colaboración y trabajo" de "toda la sociedad", tanto ciudadanos como instituciones.

Por su parte, el presidente de la Oficina Internacional de Exposiciones (BIE), Jean Pierre Lafon, afirmó en su intervención que la Exposición Internacional es una oportunidad educativa y festiva para que los 105 países participantes aporten soluciones prácticas al problema del agua y pongan en común sus experiencias. Lafon aseguró que "la solución existe" e incidió en que en Zaragoza se va a trabajar para conseguirla. Además alertó sobre el peligro que corre el planeta como consecuencia del cambio climático y confió en que esta Exposición contribuya a concienciar al mundo para mejorar la gestión de sus recursos.

Emilio Fernández-Castaño: La lluvia del último mes "nos ha puesto a prueba"
El comisario de la Exposición Internacional, Emilio Fernández-Castaño, señaló que la presencia en este evento de 105 países de los cinco continentes contribuirá a que ningún visitante que llegue a Zaragoza se sienta extranjero.

El comisario, que fue el encargado de abrir los discursos de la ceremonia inaugural de la Expo, recordó que las exposiciones siguen siendo un movimiento pacífico que congrega a un gran número de países pero también verdaderas fiestas humanas.

Fernández-Castaño resaltó cómo primero fue "el sueño de unos pocos", más tarde un proyecto de Zaragoza y Aragón, después el empeño del país y ahora "el gran encuentro".

Asimismo, destacó que el recinto de la Expo se ha convertido en un lugar que acerca la ciudad al río y no obvió que la lluvia del último mes "nos ha puesto a prueba". El comisario resaltó que con este evento, "se renueva el voto de confianza en España para celebrar eventos de este tipo".



Asisten múltiples personalidades
Asimismo, quisieron sumarse al acto de inauguración el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso; los presidentes de México, Felipe Calderón, y de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, así como el jefe del Gobierno de Andorra, Albert Pintat; el primer ministro de Marruecos, Abbas el Fasi; y el secretario general para Iberoamérica, Enrique Iglesias.

Además de la esfera política nacional asistieron a la ceremonia los presidentes del Congreso y del Senado, José Bono y Francisco Javier Rojo; la del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas; y el del Consejo General del Poder Judicial, Francisco Hernando.

Los máximos responsables de siete comunidades autónomas, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, La Rioja y Navarra, y de la ciudad autónoma de Ceuta arroparon a su homólogo aragonés, Marcelino Iglesias, en este acto solemne.

No obstante, desde las 20.40 horas, cuando comenzaron a llegar diversas personalidades, el comisario de la Exposición, Emilio Fernández-Castaño, y el presidente de la Sociedad Estatal Expoagua, Roque Gistau, se encontraban en el recinto.

Los Reyes, que fueron recibidos con honores militares a su llegada al recinto, firmaron en el libro de honor de la Expo en el interior del Palacio de Congresos, donde se celebró la ceremonia inaugural.

Belén Rueda realiza una reflexión del agua
Tras las anteriores intervenciones, la actriz Belén Rueda presentó el acto más lúdico, una coreografía acerca del gozo del agua, de cómo dejarse llevar por su sensualidad y por los sentimientos, de cómo el agua influye en las estaciones y en el ánimo.

Acto seguido, la soprano Montserrat Martí interpretó el himno oficial de Expo Zaragoza 2008, una mezcla de estilos a cargo de una orquesta de violines y violas y de un grupo moderno, con batería y guitarras eléctricas. Unos pocos tocadores de tambores de Calanda y un cuadro de cincuenta joteros completaron el número musical del cierre del acto.

Los invitados degustaron más tarde y antes del espectáculo pirotécnico, un cóctel de platos típicos de Aragón, con vinos de Cariñena y Somontano.

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