Sociedad

¿Por qué un tercio de la humanidad no puede ver la Vía Láctea?

NUEVO ATLAS DE CONTAMINACIÓN LUMÍNICA

EL IMPARCIAL/Efe | Sábado 11 de junio de 2016
Además de impedir la visión clara del cielo nocturno, las luces artificiales pueden confundir a insectos, pájaros o tortugas marinas, en ocasiones con graves consecuencias.

Un tercio de la población mundial (incluidos el 80% de los norteamericanos y el 60% de los europeos) no pueden ver la Vía Láctea debido a la contaminación lumínica producida en los países más desarrollados por las luces artificiales.

Esa es una de las principales conclusiones de un nuevo atlas de contaminación lumínica elaborado por científicos de Italia, Alemania, Estados Unidos e Israel y que publica la revista Science Advances.

La contaminación lumínica es una de las formas más generalizadas de alteración ambiental y crea una niebla luminosa que oculta las estrellas y constelaciones del cielo nocturno.

Según muestra el atlas, el 83% de la población mundial vive bajo cielos con una alta contaminación lumínica, un porcentaje que en el caso de los estadounidenses y los europeos alcanza el 99%. Este problema es mayor en países como Singapur, Italia y Corea del Sur, mientras que Canadá y Australia es donde tienen el cielo más oscuro.

En Europa occidental, solamente pequeñas áreas del cielo nocturno presentan una visión sin problemas, principalmente en Escocia, Suecia y Noruega, y también se registran niveles bajos de contaminación lumínica en partes de Austria, en Córcega y en la provincia española de Cuenca.

En el caso de Estados Unidos, algunos de sus parques nacionales son casi el último refugio de la oscuridad (lugares como Yellowstone y el desierto del suroeste), según el coautor del atlas, Dan Duriscoe, del Servicio Nacional de Parques.

Por territorios o países, los que disfrutan de cielos más limpios son Groenlandia, República Centroafricana, la isla pacífica de Niue, Somalia y Mauritania.

En Argentina un 57,7% de la población vive bajo cielos extremadamente brillantes, un porcentaje que es del 39,7% en el caso de Chile; 34,8% en Uruguay; 34,7% en Paraguay; 33,7% en Venezuela; y 32,3% en Brasil. Los países latinoamericanos que disfrutan del cielo más limpio desde el punto de vista lumínico son Costa Rica, Honduras, Cuba, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.


Un problema mundial de consecuencias fatales

"Hay generaciones enteras de personas en los Estados Unidos que nunca han visto la Vía Láctea", señaló Chris Elvidge, del Centro Nacional para la Información Ambiental de Boulder (Colorado), uno de los científicos que trabajó en la elaboración del atlas.

Las regiones en las que es más difícil ver la Vía Láctea son la del Delta del Nilo (Egipto), la llanura padana (norte de Italia), la zona de Bélgica-Holanda-Alemania, Boston y Washington en Estados Unidos, Londres, Liverpool y Leeds en Reino Unido o las áreas alrededor de París, Pekín y Hong Kong.

Elvidge lamentó que de esta forma se ha perdido una de las principales conexiones de la humanidad con el cosmos.

La Vía Láctea es "un brillante río de estrellas que ha dominado el cielo nocturno y la imaginación humana desde tiempos inmemoriales" y los científicos esperan que el atlas "logré abrir los ojos de la gente" al problema de la contaminación lumínica.

No obstante, además de impedir la visión clara del cielo nocturno, las luces artificiales pueden confundir a insectos, pájaros o tortugas marinas, a veces con consecuencias fatales.

Para concienciar del problema, los autores del estudio han habilitado una versión interactiva de los mapas en la que se puede consultar la situación al detalle de cualquier lugar.

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