La UEFA amenaza con expulsar a las selecciones rusa e inglesa.
Numerosas personas resultaron heridas, una de ellas en estado crítico, al
enfrentarse seguidores violentos de diversas selecciones de fútbol en Marsella y Niza durante la Eurocopa que se inauguró el pasado viernes en Francia.
Un aficionado inglés de unos 50 años se encuentra
entre la vida y la muerte en un hospital de Marsella tras haber recibido una paliza de hinchas rusos en los prolegómenos del duelo entre Inglaterra y Rusia de la Eurocopa.
El hombre, que
había sufrido un paro cardíaco y fue reanimado por un policía, fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario de la ciudad. Su vida corre peligro, según los facultativos.
La agresión tuvo lugar
cerca del Puerto Viejo de Marsella, en el centro de la ciudad, en unos enfrentamientos entre aficionados horas antes del inicio del partido que tuvo como escenario el estadio Velódromo.
Según las autoridades,
el hombre recibió varios golpes con una barra metálica, algunos de ellos en la cabeza, por lo que debió ser reanimado en un primer momento por un agente que se encontraba en el lugar.
La pelea de
hooligans, en la que intervinieron unos 250 policías, se prolongó durante hora y media. Además, dejó
otros 31 heridos leves, así como lesiones en tres agentes de las fuerzas del orden, que detuvieron a ocho personas.
Los enfrentamientos comenzaron a primera hora de la tarde en una zona de mucha concentración de bares situada junto al Puerto Viejo de la ciudad. Unidades de policías antidisturbios desplegadas en la zona intervinieron para dispersarlos, para lo cual hicieron uso de gases lacrimógenos y de un cañón de lanzamiento de agua. Y así, durante horas, el centro de la ciudad se convirtió en el
escenario de una batalla campal.
De esta manera,
Marsella vivió una tercera jornada de actos violentos protagonizados esencialmente por los
hooligans ingleses, varias decenas de los cuales han sido arrestados.
La violencia también entra en el estadio... y llega a Niza
Además, durante el partido Rusia-Inglaterra los miembros de la seguridad del estadio Velódromo se vieron obligados a desalojar un fondo al producirse
nuevas peleas entre aficionados ingleses y rusos en los minutos finales del choque de ambas selecciones, que concluyó con empate a un gol.
Previamente, desde la zona ocupada por los aficionados rusos
se lanzaron bengalas, un cohete que fue hacia la grada inglesa y se detonó un potente petardo.
Mientras tanto, a kilómetros de allí,
en Niza siete personas resultaban heridas la noche de este sábado al enfrentarse un grupo de jóvenes franceses con seguidores de la selección de Irlanda del Norte.
Los hechos tuvieron lugar hacia las 23.00 hora local en una calle peatonal del centro de la ciudad cuando un grupo de entre 20 y 30 jóvenes locales lanzaron
botellas contra nacionales de Irlanda del Norte, y estos respondieron de igual forma. La policía tuvo que intervenir para detener la pelea.
UEFA expedienta a Rusia y admite problemas de separación en el Velódromo
La UEFA abrió este domingo un expediente a Rusia por los enfrentamientos que tuvieron lugar el sábado en el estadio Velódromo de Marsella, al tiempo que
admitió que hubo problemas de separación de las aficiones de ambos países y anunció el refuerzo de la seguridad en los estadios.
"La UEFA reconoce que hubo problemas de segregación en el estadio Velódromo y aplicará las medidas correctivas para fortalecer el despliegue de personal de seguridad en los estadios, en estrecha colaboración con las autoridades locales", indicó un portavoz de la organización.
En paralelo, la organización indicó en un comunicado que
se ha abierto un procedimiento disciplinario por "disturbios", "comportamiento racista" y el uso de bengalas y otro material pirotécnico por parte de la afición rusa.
El Comité Ejecutivo de la UEFA está reunido para estudiar los hechos que tuvieron lugar en Marsella aunque
no está previsto que tome una decisión hasta el próximo día 14.
En ese plazo, analizará todas las pruebas a las que tenga acceso para determinar eventuales sanciones a las federaciones implicadas.
El portavoz de la organización recordó que el Inglaterra-Rusia estaba considerado como un partido de "alto riesgo" y aseguró que los incidentes que tuvieron lugar en el centro de la ciudad conciernen a las autoridades locales. Pero expresó su "grave preocupación" por esos
hechos "inaceptables" y que "no tiene cabida en el fútbol".