Crítica "El incidente"
Sábado 14 de junio de 2008
En “El incidente”, la racha decadente del director, que aquí ejerce también de guionista y productor, llega a límites insospechados. A su planteamiento poco original y a sus pobres diálogos, se une lo previsible de su final, poniendo en entredicho nada menos que el punto fuerte de Shyamalan, ya que sus filmes presumían siempre de contar con inesperados finales que dejaban al espectador con un buen sabor de boca o, al menos, con la impresión de haber pasado un rato de entretenimiento.
En éste su último trabajo nos encontramos con un planeta enfermo en el que una extraña epidemia que inhibe la capacidad de autoprotección del cerebro humano provoca una atroz cadena de suicidios en masa que no deja títere con cabeza. La esperada huida hacia la salvación la protagonizan el trío formado por una pareja, al principio poco avenida, interpretada por Mark Wahlberg y la fría Zooey Deschanel y una niña cuyos padres han sucumbido a la mortal amenaza y a quien da vida la pequeña Ashlyn Sánchez. Todos ellos embutidos en unos personajes a los que se limitan a dar movimiento en vez de realizar una interpretación real.
La idea de que la naturaleza se revela contra el hombre a causa de sus desmanes con el medio ambiente resulta sin duda atractiva y de actualidad, pero precisamente por eso, hubiera requerido de una valiente puesta en escena capaz de transmitir angustia lejos de los artificios sangrientos que inundan el filme y que se limitan a provocar una aburrida repulsión.