El mapa político en España vuelve a teñirse de azul. Es el azul del Partido Popular, la lista ganadora en 42 provincias; el morado de Podemos colorea cinco; el rojo del PSOE predomina en tres; y ERC se hace con dos.
Una vez más, el PP es la fuerza más votada. En esta ocasión, con 7.906.185 votos, es decir, el 33,03% del total, lo que se traduce en 137 diputados, 14 más que en la legislatura fallida que surgió tras el 20D.
No solo en el conjunto del país y por provincias. Comunidad a comunidad, el PP se ha impuesto en 15 de 17 autonomías, algunas históricas del PSOE entre ellas. Pero también en otras donde en las últimas citas electorales los populares habían visto alterada su hegemonía. De esta manera, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y Madrid se convertían en especiales protagonistas de una noche que ni siquiera Génova imaginaba así.
Por provincias, el PP ha logrado imponerse en todas menos en dos vascas (Álava y Vizcaya) y tres andaluzas (Jaén, Huelva y Sevilla): en todas ellas, aunque con menos apoyos, ha logrado los mismos escaños que las listas más votadas. Además, los populares obtienen menos sufragios y menos diputados en Guipúzcoa, Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona.
Más allá del azul del PP, el 26J arroja otras dos lecturas destacadas: la marca Podemos gana a los nacionalistas en las tres provincias vascas y en dos catalanas; y el PSOE pierde en Andalucía, uno de sus feudos históricos, en lo que supone una dolorosa y sensible derrota para Susana Díaz.
La presidenta andaluza, que se colocaba como una de las mejor situadas para dar el salto a Madrid y tomar las riendas del PSOE, puede ver ahora nubladas sus aspiraciones. Tampoco ayuda que Pedro Sánchez haya logrado salvar los muebles a nivel nacional evitando el tan anunciado sorpasso. Un hito que se está leyendo en clave de éxito, aunque lo haya hecho con el peor resultado histórico del PSOE. Además, el 26J supone la primera derrota para Susana Díaz desde que está al frente del PSOE-A, tras sus victorias en las europeas de 2014, las municipales y autonómicas de 2015 y las generales del 20D.
La otra comunidad que no se tiñe de azul es el País Vasco, que volverá a las urnas con las autonómicas del próximo otoño. Allí sí ha convencido la coalición Unidos Podemos, que ha ganado en votos y se hace con 6 parlamentarios. Con más de 47.000 sufragios de diferencia, es el partido más apoyado, por detrás del PNV del actual lehendakari, Íñigo Urkullu, que logra 5 escaños. A continuación se sitúan PSOE (3), EH Bildu (2) y PP (2).
Los socialistas gallegos del PSdeG conservan sus 6 escaños (pierden unos 5.000 sufragios) y En Marea se queda con 5 (pierde uno y más de 66.000 apoyos). Ni BNG, con un importante desplome, ni Ciudadanos consiguen representación parlamentaria. Así las cosas, y si estos resultados se trasladaran a la cita autonómica, los populares conservan sus opciones de mantener la Xunta.
Capitaneado por María Dolores de Cospedal, el PP también recupera terreno en Castilla-La Mancha. Logra 12 diputados (dos más que en diciembre), gracias a 475.118 votos, es decir, el 42,79% del total. Holgada brecha con la segunda fuerza: el PSOE de Emiliano García Page, actual presidente autonómico con el apoyo de Podemos, se hace con 7 escaños y 303.254 sufragios (27,31%).
Después de las autonómicas y las generales de 2015, el PP ha vuelto a ganar unas elecciones en Extremadura este 26J. José Antonio Monago ha reunido 244.529 votos (39,94%), que suponen 5 escaños, uno más que en diciembre. El mismo que pierde el PSOE de Guillermo Fernández Vara, que se ha dejado algo más de 21.000 votos.
Gracias a la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes fue otra de las grandes vencedoras de la noche electoral. Con ella al frente el PP ha convencido a 1.315.847 personas (38,27%), por lo que tendrá 15 diputados, dos más que en diciembre. Lejos de la segunda fuerza, Unidos Podemos, con 8 escaños y 729.870 apoyos (21,23%).
También victoria popular en la Comunidad Valenciana: 13 diputados (dos más que en diciembre) y 917.398 votos (35,49%), lo que supone un incremento superior a los 79.000 con respecto al 20D.
Mientras tanto, en la Comunidad Foral de Navarra la coalición UPN-PP es la lista más apoyada y obtiene 2 diputados, los mismos que Unidos Podemos; el PSOE mantiene un escaño. En Ceuta y Melilla, que aportan un diputado al Congreso cada una, también vence el PP con holgada soltura y un ligero repunte en los sufragios.
Así queda el mapa político en España, que se vuelve a teñir de azul. Una tónica que ha hecho que Mariano Rajoy ya ofreciera este mismo lunes, horas después de conocerse los resultados del 26J, "su mano a los partidos moderados para que hagamos juntos lo que nos han pedido los españoles". Qué hacer a partir de entonces, y con la amenaza de unas terceras elecciones, divide a dirigentes del PSOE y a los fundadores de Ciudadanos.