Opinión

Política mezquina

TRIBUNA

Natalia K. Denisova | Sábado 16 de julio de 2016

Otro atentado en Francia. De nuevo centenares de vidas afectadas. Y de nuevo se llena el aire de palabras. En realidad, ¿qué pueden decir los líderes políticos que durante décadas pretendían mostrar que en el mundo actual no hay amenazas? ¿Dónde están los líderes de la Unión Europea? ¿Qué han dicho sobre las medidas que van a tomar en contra del terrorismo? ¿Dónde están los que apoyan una Europa sin estados nacionales y sin ejércitos? Como suele suceder, el único que va a enfrentarse al problema del terrorismo es el gobernante del Estado donde sucede un atentado. Ahora ha tocado otra vez a François Hollande, mientras que la Unión Europea sigue en el limbo fuera del bien y del mal, sin definir su posición.

Con este trágico telón de fondo, la visita del presidente Barack Obama adquiere importancia especial. No se entienden las críticas que provocaron sus palabras entre las hordas de plumíferos, porque llamarles periodistas es conceder demasiado. Sobrevuelan los acontecimientos, confunden “berzas con capachos”, según el decir del Quijote, y no llegan ni siquiera a distinguir entre la política interior y exterior. Culparon a Obama por mencionar la mejora de la economía, el día cuando a España iban a sancionar por incumplir el déficit. ¡Qué grito habrían levantado los mismos sujetos si Obama se hubiera permitido alguna crítica seria a España! Llegaron hasta cuestionar su “God bless Spain”, una frase tradicional de diplomacia estadounidense.

Al criticar tanto, se les ha escapado lo fundamental. Obama ha reiterado numerosas veces el papel de España como un aliado fundamental europeo. ¡Qué mal debe de estar el mundo cuando los EEUU ve a un país sin perspectiva de gobierno como su aliado y colaborador fundamental! ¿Quién es capaz de explicar la política exterior del señor Rajoy? ¿Qué han conseguido durante su gobierno? ¿Qué alianzas comerciales, políticas o de seguridad han mantenido y han afianzado? Recordemos la ausencia de España en la cumbre antiterrorista y de seguridad nuclear convocada en Washington el pasado marzo.

Entre la mezquindad de los intereses de los políticos españoles y europeos, las palabras de Obama adquieren un valor especial. Mencionar la relación que une a España con los EEUU a través del legado cultural, la población hispanohablante y sus vecinos del hemisferio Sur no es poco. Y es todavía más porque el presidente Obama mencionó varias veces: España es clave para la seguridad en Europa, es clave para las relaciones con los países de Hispanoamérica y es clave para los EEUU. Es de agradecer que venga alguien a recordarlo. Sin embargo, el patio sigue revuelto: “España fuerte y unida” tan necesaria para el mundo ya es un mito. Lo principal para los políticos es instalarse en un nicho del poder y no cederlo aunque caiga el mundo.

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