Hay quien dice que las negociaciones políticas tras el 26J empiezan a parecerse a una película romántica: conocemos el principio, intuimos el desenlace, pero ignoramos cuál va a ser el siguiente argumento de la trama. Aunque más que una película, dirán algunos, esto parece una serie televisiva: un capítulo por día (o más)… e imposible vislumbrar el final.
El último punto de inflexión importante comenzó este martes, con los famosos diez votos misteriosos. Proclamada Ana Pastor como presidenta del Congreso, ¿quién iba a imaginar que la sesión constitutiva de las Cortes iba a dar tanto de sí?
En el caso de Ciudadanos, esos recelos pueden ir más allá. Albert Rivera mostró este miércoles su malestar en Twitter mientras José Manuel Villegas tomaba la palabra en una rueda de prensa: “Ante esta situación extraordinaria, nos podríamos replantear la abstención técnica en la segunda votación para volver al no”. Según el vicesecretario general naranja, “no tiene mucho sentido hablar sobre políticas fundamentales para el país con quienes quieren romper ese país”.
La maquinaria del PP se puso en marcha enseguida: los desmentidos tienen que ser claros para poder seguir negociando y llegar a pactos. “No hay ningún acuerdo con los partidos independentistas. Ni lo va a haber”, repiten, hablan de cuestiones “técnicas” y defienden que “hay que distinguir entre la Mesa de las Cortes y la investidura”, como ha dicho Fernando Martínez-Maillo, vicesecretario de Organización de los populares.
El escenario sigue siendo el mismo y “los actores siguen siendo dos, PSOE y Ciudadanos”, insisten desde Génova. “En el camino entre las pretensiones soberanistas y el PP hay un muro infranqueable que es el respeto a la soberanía nacional y la igualdad de todos los españoles”, ha afirmado Andrea Levy. Para la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, “la cortesía parlamentaria no puede entrar en juego y diálogo con aquellos que quieren dividir” España.
Pero para ello tiene que haber Ejecutivo. Y con Ciudadanos amagando con volver al “no”, Martínez-Maillo ha lanzado este jueves un aviso al partido naranja: su anunciada abstención en una posible votación de investidura “no es suficiente” y “no sirve para elegir a un presidente del Gobierno”. No solo eso: puede acabar por activar una alternativa de PSOE, Unidos Podemos y las formaciones independentistas, advierte.
Si bien desde el PP reconocen como positivo ese primer paso anunciando dicha abstención, su vicesecretario de Organización considera que C’s comete “una gran equivocación” manteniendo esa postura: si al final “encalla la opción de centroderecha”, explica, hay otra suma que “sí da”. Una aritmética en la que podrían entrar PSOE (85), Unidos Podemos (71), ERC (9), CDC (8), PNV (5) y EH Bildu (2). Frente a ellos, PP (137), C's (32) y CC (1). Es decir, durante ese posible debate de investidura en el Congreso de los Diputados se podrían escuchar 180 síes y 170 noes.
Para que eso no ocurra, porque “quiere gobernar” y para darle “estabilidad” a España, Rajoy sigue trabajando en la búsqueda del “sí” de Ciudadanos y la abstención del PSOE.