El atentado desata la discusión sobre el control de armas en Alemania.
El joven
germano-iraní de 18 años que el vienes mató a nueve personas en un centro comercial de Múnich estaba desde del verano pasado "ocupado" con el ataque, según informó este domingo la policía al confirmar que
hace un año llegó a visitar el escenario de otra matanza escolar.
Según explicó en rueda de prensa el presidente de la Oficina de Investigación Criminal de Baviera, Robert Heimberger, el joven dejó escrito un "
manifiesto" sobre sus hechos que está siendo analizado.
El ministro de Interior de Baviera, Joachim Herrmann, confirmó en declaraciones a la emisora regional BR la
obsesión del joven "desde hace mucho tiempo" con este tipo de matanzas sangrientas, como la protagonizada también por el noruego Anders Behring Breivik.
Hace un año o dos, explicó, visitó Winnenden, donde en 2009 el joven
Tim Kretschmer irrumpió armado en su antiguo colegio para empezar una matanza que le costó la vida a 15 personas.
Kretschmer acabó suicidándose acorralado por la policía, tras una huida de 40 kilómetros, vestido con un uniforme paramilitar y armado con la pistola Beretta con la que había asesinado a sangre fría a nueve estudiantes y seis profesores.
El autor del tiroteo del viernes en Múnich se había bajado también de Internet textos de
Breivik, el ultraderechista noruego que hace justo cinco años cometió un doble atentado en Oslo y en la vecina isla de Utøya y mató a 77 personas.
Además, el terrorista estaba en
tratamiento psiquiátrico por ansiedad y depresión y tenía medicamentos en casa, aunque no se sabe si los estaba tomando. Por último, la fiscalía quiso subrayar que
no había "ninguna motivación política" tras el ataque y
no eligió a sus víctimas por nacionalidad o algún otro motivo.
En 2015 el joven había estado ingresado dos meses y ahora se encontraba en tratamiento ambulatorio por sus "
fobias sociales", ya que le generaba ansiedad entrar en contacto con otras personas.
Además, en 2012 fue víctima de un episodio de
acoso escolar, -recibió una paliza que le propinaron muchachos de su misma edad- pero la Policía no quiso relacionar de forma directa este caso con el ataque y precisó que los compañeros implicados entonces no están entre las víctimas.
El joven creó una cuenta falsa en Facebook en mayo, utilizando la foto y los datos de otra persona, y se había ofrecido a pagar una ronda en una hamburguesería, presumiblemente para atraer al lugar del ataque a posibles víctimas.
El presidente de la Oficina de Investigación Criminal de Baviera precisó que entre las víctimas mortales no había personas de los contactos que tenía el joven en su cuenta verdadera de Facebook y tampoco compañeros de colegio.
"Por vosotros he sufrido mobbing; tuve que mataros a todos"
El padre del terrorista que atentó en Múnich alertó a la policía tras reconocer a su hijo en uno de los primeros vídeos que comenzaron a circular en internet sobre la matanza. Según informó Robert Heimberger, el padre se dirigió a una comisaría de policía para informar de sus sospechas.
El vídeo en el que le reconoció fue ampliamente difundido en la tarde del viernes por las redes sociales y los medios de comunicación y en él se ve al joven
salir de un restaurante de comida rápida y comenzar a disparar a los viandantes. Los padres del joven se encuentran conmocionados y todavía no han podido ser interrogados por la policía.
La policía ha confirmado la autenticidad de otro de los vídeos más difundidos, en el que el joven aparece sobre la azotea de un aparcamiento e intercambia gritos con un vecino que le graba desde un balcón. Según la investigación, fue grabado al final del ataque y después no se registraron más víctimas.
El sonido del vídeo no es bueno y, según la transcripción realizada por el diario "
Süddeutsche Zeitung", el joven
se define como alemán, de un barrio de Hartz IV (con alto porcentaje de receptores de ayuda social) y grita:
"Por vosotros he sufrido 'mobbing' (acoso) durante siete años;
tuve que comprarme un arma y mataros a todos".