El mural "Todos somos uno" que el grafitero brasileño Kobra regaló a la ciudad de Río de Janeiro con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos ha entrado en el Libro Guinness de los Récords como el mayor de su categoría.
Los
Juegos Olímpicos que Río de Janeiro clausuró el pasado domingo registraron, además de
19 nuevas plusmarcas mundiales y 65 olímpicas, el r
écord del mayor mural de un grafitero en el mundo.
El mural de 3.000 metros cuadrados que el grafitero brasileño
Kobra pintó en el paseo marítimo de Río de Janeiro inspirado en los anillos olímpicos fue inscrito este miércoles por el Libro Guinness de los Récords como el mayor de su género en el mundo.
La pintura callejera de
quince metros de altura y 170 metros de ancho que retrata los rostros de
representantes de etnias de los cinco continentes fue un regalo de Kobra a Río de Janeiro con motivo de los Juegos Olímpicos. La pintura, inaugurada pocos días antes de la inauguración de las justas, exigió el uso de
180 baldados de pintura acrílica, 180 latas de spray y siete elevadores hidráulicos, explicó el Guinness en un comunicado.
El mural, bautizado como
"Todos somos uno" y que ocupa la totalidad de la pared frontal de un estacionamiento abandonado en el puerto de Río de Janeiro a lo largo de una cuadra, retrata los rostros de cinco indígenas, uno por cada continente. Comienza por uno de la
etnia Mulsi de Etiopía (África), seguido por uno de la
tribu Karen de Tailandia (Asia), luego uno de los
Tapajós de Brasil (América), un cuarto de los
Chukchis de Siberia (Europa) y el último de la
comunidad Hulis de Nueva Guinea (Oceanía). La obra, al mismo tiempo,
emula los anillos olímpicos y su mensaje complementa el de los principios olímpicos, explicó el muralista de 39 años nacido en Sao Paulo en una reciente entrevista a Efe.
El mural del artista callejero más reconocido de Brasil se convirtió en otra atracción del llamado
Boulevard Olímpico, que es uno de los principales legados urbanísticos de los Juegos Olímpicos. Se trata de un nuevo parque que se extiende por gran parte del área que ocupaban las bodegas y los muelles del puerto de Río de Janeiro, que fue totalmente revitalizado siguiendo el modelo de Barcelona y Buenos Aires. El espacio incorporó importantes museos, incluyendo uno diseñado por el arquitecto español
Santiago Calatrava; un acuario y varios espacios culturales.
Kobra inició los trabajos para su gigantesco mural
a comienzos de julio con tres miembros de su equipo y lo entregó el 2 de agosto, a tres días de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos. Hasta ahora su mayor mural en Brasil era uno que pintó en Macaé, también en el estado de Río de Janeiro, en un espacio de 2.300 metros cuadrados y en el exterior contaba con uno hecho este año en un área de 1.500 metros en Chicago (Estados Unidos).